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La que fuera presidenta del Parlament de Cataluña durante el otoño de 2017, Carme Forcadell, denunció en su turno de última palabra en el juico por el 1-O el “extraordinario esfuerzo” que han hecho las acusaciones para incriminarla y pidió que tras este juicio la Mesa del Parlament no se convierta en un “órgano censor”.

Forcadell aseguró que es “muy difícil sostener y entender por qué motivo y con qué pruebas estoy acusada de rebelión, mientas mis compañeros (de la Mesa) están acusados de desobediencia y serán juzgados en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Después de 347 días de prisión injusta y después de cuatro meses de juicio en que hemos visto pruebas y escuchado testigos, resulta totalmente incomprensible”.

Insistió en que su conducta fue exactamente la misma que la de sus compañeros de la Mesa. “Mi voto ha sido tan importante o tan poco importante como los suyos; tan necesario, o tan poco necesario como los suyos. No hay ningún mensaje, ningún tuit que justifique que yo esté separada del resto de la Mesa”. Por todo ello, dijo,“entiendo que estoy siendo juzgada como presidenta del Parlament, pero todas las tramitaciones fueron con mis compañeros de la Mesa o adoptada en pleno. Estoy siendo juzgada por mi trayectoria política, por ser quien soy, no por mis actos, no por mis hechos”.

Forcadell, que compareció ante el tribunal completamente vestida de amarillo, denunció los “desesperados intentos de cambiar la realidad para sostener las acusaciones contra mi. Durante eete juicio se ha realizado un extraordinario esfuerzo para visibilizarme, para que saliera mi nombre cuantas más veces mejor, para diferenciarme de la Mesa, para incriminarme con falsos testimonios sin ninguna prueba”.

En el final de su alegato, acabó diciendo que “la palabra en el Parlamento tiene que ser libre y lo continuaré defendiendo. No podemos convertir la Mesa en un órgano censor. La censura no debe entrar en el Parlamento y para preservarlo existe la inviolabilidad parlamentaria. Esta inviolabilidad es la que teníamos los miembros de la Mesa y es la inviolabilidad que invoco y que es la base de la separación de poderes”, concluyó.