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La Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), que lidera el expresidente del Gobierno José María Aznar, replicó este lunes al Gobierno que “no es verdad que haya que esperar a que se cometan delitos” para activar de nuevo el artículo 155 de la Constitución en Cataluña y adujo que no se actúa en esta comunidad autónoma porque el gabinete de Pedro Sánchez “no está en condiciones” de defender el interés general de España.

Así se desprende de la última nota editorial publicada por FAES para analizar los más de 100 días un Gobierno en el que “las rectificaciones no han sido tropiezos de novatos sino el producto de la inconsistencia de sus decisiones” y con ministros que muestran “andares más que tambaleantes”.

Faes recuerda a Sánchez que un Gobierno, con aciertos y errores, “representa y tiene como responsabilidad primaria la defensa del interés general de España, el cuidado de sus instituciones y la dirección política del país que la Constitución le encomienda”. Y, según su visión, La Moncloa ahora “no está en condiciones de representar ni defender ese interés general”.

Así, replica al gabinete de Sánchez que “para prevenir los delitos está la policía y, para sancionarlos, los tribunales”. “El supuesto de partida del artículo 155 es que una comunidad autónoma actúe de forma que atente gravemente contra el interés general de España”, reseña la fundación de Aznar, desde la creencia de que “no es verdad que haya que esperar a que se cometan delitos” para aplicar el 155.

Según esta organización, los ministros y altos cargos se estarían turnando “para interferir de manera cada vez más descarada en la independencia judicial pidiendo la puesta en libertad de los golpistas en prisión preventiva”. Lo hacen, dicen desde Faes, “por la misma razón que la ministra de Justicia, Dolores Delgado, trató como un asunto privado la demanda presentada en Bélgica contra el magistrado Pablo Llarena” por parte del expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont.

En este sentido, Faes acusa al Gobierno de romper “la unidad del constitucionalismo en el marco de la cual fue aplicado el artículo 155 de la Constitución en Cataluña”, así como de “ceder al independentismo golpista la llave de la legislatura según este opte por el conflicto o la cooperación”.

“Los más sensibles pueden taparse los oídos, pero hay que decir que un año después del referéndum fantasma, lo relevante ahora y para el futuro es que en Cataluña ha nacido la “kale borroka” y cuenta con el aliento del presidente de la Generalidad”, prosigue la nota editorial, en la que también se alerta de la “siembra sectaria” de los medios de comunicación en Cataluña o de que la policía autonómica se ha convertido en “objeto de una dirección política”.

Así, desde Faes se avisa de que “la respuesta del Estado no puede ser considerar a Quim Torra un interlocutor válido, ni tampoco debe seguir orillándose la consideración de los instrumentos constitucionales legítimos”. En su opinión, el Gobierno de Sánchez se limita a ofrecer “izquierdismo revenido” mientras los nacionalistas vascos y catalanes y Podemos “hacen ostentación –justificada– de lo mucho que mandan”.