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La Dirección General de Tráfico (DGT), a través de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, se suma a la campaña que ha iniciado este lunes la Red Europea de Policías de Tráfico (Tispol) y que terminará el próximo domingo.

La campaña tiene como objetivo controlar a camiones, autobuses y furgonetas, que en 2017 estuvieron involucrados en un 11%, un 1% y un 13% de los accidentes con víctimas en vías interurbanas, respectivamente, según informó la DGT.

Los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil incidirán durante esta semana en la vigilancia y control de aspectos como la velocidad a la que circulan, las horas de conducción y descanso, el tacógrafo, el exceso de peso, los posibles defectos técnicos del vehículo o la seguridad de la carga transportada.

También comprobarán que la documentación del vehículo y del conductor es la correcta, que la conducción no se realiza bajo los efectos de alcohol u otras drogas, o que todos los ocupantes del vehículo hacen uso del cinturón de seguridad.

La vigilancia se realizará en toda clase de vías y a cualquier hora del día, especialmente en aquellas carreteras en que la intensidad de la circulación de este tipo de vehículos es mayor.

“MÁS LESIVOS”

Ana Blanco, subdirectora adjunta de Circulación de la DGT, comentó que “la realización de este tipo de campañas por las distintas policías de tráfico europeas demuestra que las preocupaciones por la seguridad vial son las mismas”.

“La importancia que tiene el transporte de mercancías y de personas por carretera hace necesaria una vigilancia especial si se tiene en cuenta que son vehículos de dimensiones mayores que el esto y que en caso de estar implicados en un accidente suelen ser más lesivos”, añadió.

Los últimos datos disponibles sobre vehículos pesados y autobuses del Observatorio Europeo de Seguridad Vial (ERSO) indican que unas 4.000 personas murieron en 2016 en Europa por algún accidente de tráfico en el que estaba involucrado algún camión de más de 3,5 toneladas, y 600 por siniestros en los que había algún autobús o autocar.

La tasa de mortalidad media en la UE en accidentes relacionados con vehículos pesados es de 8,1 por cada millón de habitantes y de 1,2 por cada millón de habitantes para los accidentes de autobuses o autocares, que en el caso de España es de 6,1 y 1,4, respectivamente.

En 2017 y en España, las furgonetas estuvieron implicadas en 11.150 accidentes con víctimas, en los que fallecieron 243 personas. Respecto a los camiones de más de 3.500 kilos y autobuses, se vieron implicados en 6.351 accidentes con víctimas, en los que murieron 364 personas.

DISTRACCIONES

La mayoría de los accidentes con víctimas y fallecidos en los que estaba implicado un camión tuvo lugar en vías interurbanas, situación contraria en el caso de que el vehículo implicado era un autobús, donde el mayor número de accidentes se produjeron en vías urbanas. La distracción es una de las principales causas de la accidentalidad en este tipo de vehículos.

Con el objetivo de mejorar la seguridad val del transporte por carretera, la DGT comunica a la Dirección General de Transporte Terrestre las sanciones cometidas por conductores profesionales reincidentes para que realice las investigaciones pertinentes sobre las empresas para la que trabajan y estudiar la posibilidad de que las entidades que incurran en las faltas más graves pierdan la capacidad para operar en el mercado.

Otra de las medidas adoptadas para reducir la siniestralidad de este tipo de vehículos es la discriminación que hacen los radares por tipo de vehículo que ha cometido la infracción para sancionar en función de la limitación específica aplicable a cada uno.

Desde el pasado 29 de enero, la velocidad en las carreteras convencionales es de 90 km/h, aunque se reduce a 80 km/h para camiones, tractocamiones, furgonetas, autocaravanas de masa máxima autorizada superior a 3.500 kilos, vehículos articulados y automóviles con remolque.