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La expresidenta de la Comunidad de Madrid Esperanza Aguirre está protagonizando un bronco debate con las fiscales Carmen García Cerdá y Teresa Gálvez sobre la existencia de una `caja B´ en el PP madrileño, durante su declaración como imputada en el `caso Púnica´ ante el juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón.

Tan tensa ha llegado a ser la comparecencia que la expresidenta popular ha tenido que ser llamada a capitulo por el magistrado. Tras dos horas de declaración, Aguirre ha rechazado por todas las vías posibles su vinculación con la presunta financiación irregular del partido, ha negado tener competencias de gestión y ha atribuido esas funciones al exgerente Beltrán Gutiérrez.

Aguirre declara por primera vez como imputada este viernes dentro de la causa `Púnica´ que investiga supuestos delitos de cohecho, malversación, falsificación, fraude y prevaricación, entre otras infracciones penales.

En una actitud desafiante, la exdirigente del PP se ha encarado con las representantes del Ministerio Público a las que ha llegado a acusar de estar empeñadas en describir la Fundación Fundescam como un elemento esencial del engranaje de la financiación ilegal del PP que habría servido para pagar gastos electorales de sus campañas entre 2003 y 2011, en que los populares gobernaron la Comunidad de Madrid con mayoría absoluta.

Como ya hiciera ayer su sucesor Ignacio González, Aguirre se desvinculó de la gestión económica del partido, cuya responsabilidad atribuyó en exclusiva a Beltrán Gutiérrez, y aseguró que su actividad era eminentemente política. Negó cualquier actuación ilícita o conocer la existencia de una `caja B´ en el PP de Madrid.

(SERVIMEDIA)