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El Gobierno español mostró este martes su inquietud por la escalada de violencia acaecida en la región del Sahel y apostó por reforzar los sistemas de justicia y las fuerzas de seguridad en los países que componen esta región para “combatir los crímenes” y “las violaciones de derechos humanos que afectan especialmente a la población civil”.

Según informó el Ministerio de Asuntos Exteriores, los “incidentes violentos” con muertos, especialmente entre la población civil, son “cada vez más frecuentes”, y la zona en la que tienen lugar se está extendiendo, “incluso más allá de la región”.

Lamentó “profundamente” y condenó “con firmeza” el reciente asesinato de 95 personas de etnia dogon en la región maliense de Mopti ocurrido ayer y el asesinato de otras 21 personas en dos ataques acaecidos durante el fin de semana en dos pueblos en el norte de Burkina Faso.

Remitió sus “más sinceras condolencias” a los familiares y allegados de las víctimas, reiterando su solidaridad con la ciudadanía y las autoridades de los países afectados, y manifestó su deseo de que los responsables sean identificados y llevados ante la justicia.

Mostró su convencimiento de la importancia de reforzar los sistemas de justicia y las fuerzas de seguridad de los países del Sahel para combatir estos crímenes y las violaciones de derechos humanos contra la sociedad civil.

Por ello, reiteró su compromiso y determinación de apoyar a los gobiernos de los países del Sahel y al G5 Sahel y a la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao) en su lucha contra la violencia y la impunidad para asegurar la paz y la estabilidad regionales.