domingo, 9 agosto 2020 1:57

España fue el país de Europa con menos sol en los primeros 40 días de confinamiento

España se convirtió en el país de Europa y del norte de África con menos horas de sol en los 40 primeros días de confinamiento obligado en casa para frenar la expansión de la pandemia del Covid-19.

Así se desprende de un estudio realizado por el jefe de Climatología de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en la Comunidad Valenciana, José Ángel Núñez, que destaca que la penumbra se apoderó de España entre el 15 de marzo y el 23 de abril, es decir, en los 40 primeros días del estado de alarma decretado por el Gobierno para contener el coronavirus.

Núñez empleó datos del Servicio de Aplicaciones Satelitales de Eumetsat para la vigilancia del clima (CM SAF), que desarrolla, genera, archiva y distribuye productos derivados de datos de satélite para la vigilancia, comprensión y adaptación a la variabilidad climática y al cambio climático, y del proyecto ERA5, un conjunto de datos de reanálisis climáticos desde 1979 hasta la actualidad que desarrolla el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S), de la UE.

Cuarentena es un término que sirve para definir tanto un periodo de 40 días como una etapa de aislamiento preventivo que se somete a personas o animales por razones sanitarias. Pues bien, después de una primera mitad de marzo con ambiente soleado en España, en la primera cuarentena por el estado de alarma (del 15 de marzo al 23 de abril) predominó el cielo nuboso y la escasa insolación (es decir, brillo solar), lo cual fue más acusado en las comunidades del Mediterráneo.

¿POR QUÉ?

El estudio de Núñez, recogido por Servimedia, indica que la causa de la escasez de insolación fue una situación de bloqueo anticiclónico escandinavo que fue persistente al principio y final del periodo, además de una situación de dorsal noratlántica los primeros días de abril.

Ambos regímenes propiciaron una circulación de borrascas por el sur del continente en primer lugar, aunque durante algunos días de abril las altas presiones en el Mediterráneo oriental bloquearon las bajas presiones en el entorno de la Península.

La mayor anomalía de insolación se observó en provincias de la Comunidad Valenciana, Murcia, Andalucía oriental y en Melilla, así como en los sistemas montañosos, particularmente en el Sistema Central, donde el déficit de horas de sol aumentó con la altitud.

Núñez analizó series de insolación de varios observatorios. En varios de los situados a orillas del Mediterráneo, la cuarentena examinada fue el periodo con menos horas de sol de toda su serie histórica en ese periodo y en otros muchos se sitúa entre los tres menos soleados.

Así, Castellón, Málaga y Valencia nunca antes habían registrado menos horas de sol ese periodo equivalente de 40 días, y Madrid vivió la segunda cuarentena con menor insolación desde 1951.

Por ejemplo, Málaga tiene datos desde 1948 y entre el 15 de marzo y el 23 de abril registró 168,4 horas de sol, cuando el mínimo hasta ahora habían sido 201,7 horas en 1982.

En el aeropuerto de Valencia hubo un largo periodo de días con insolación por debajo del promedio normal a partir del 15 de marzo e incluso 14 jornadas con insolación nula o inferior a una hora.

MÁS SOL EN ALEMANIA

Teniendo en cuenta la media entre 1983 y 2010, la zona de mayor insolación de Europa durante la cuarentena analizada está frente a la costa de Granada y Almería, con más de 375 horas. Algo más de 350 horas se suelen registrar en las costas de otras provincias del sur y sureste, desde Alicante e Ibiza hasta Huelva. Y en el sur de Canarias suelen superarse las 400 horas.

Mientras, la insolación media normal en estos 40 días oscila alrededor de 200 horas en el centro de Europa, con valores ligeramente superiores a 100 horas en los Alpes y en el norte de Gran Bretaña, que marcan los mínimos del continente.

Sin embargo, esa tendencia histórica no se mantuvo en la primera cuarentena para frenar el Covid-19. Por ejemplo, zonas de Baden-Württemberg (suroeste de Alemania) y del Franco Condado y Alsacia (nordeste de Francia) superaron las 400 horas de sol entre el 15 de marzo y el 23 de abril, esto es, una media de 10 horas al día.

En el otro extremo, grandes áreas de las comunidades mediterráneas de la Península Ibérica y de sus sistemas montañosos registraron menos de 200 horas de sol, la mitad que en muchas regiones del centro y noroeste del continente.

El resultado final es que, mientras que en casi toda Europa la cuarentena transcurrió con cielos despejados y mucha insolación, en la Península Ibérica, sobre todo en el este y centro, el déficit de insolación fue muy acusado. Secundariamente existen otras zonas del sur de Francia, Sicilia, norte de África, Piamonte y oeste de Lombardía, en las que las horas de sol fue ligeramente inferior o próxima a los valores normales.

De todos los países de Europa y norte de África analizados, España fue el país con menos horas de sol en el promedio de su territorio durante la cuarentena. Argelia fue el país que más horas de sol tuvo, pero con déficit con respecto al promedio normal. Dentro de Europa, Hungría, Eslovaquia, Luxemburgo y Alemania tuvieron en promedio más de 370 horas de sol, frente a las 223 de España.

PROVINCIAS

Por provincias, Castellón, Asturias y Valencia fueron las menos soleadas de España y, por tanto, los lugares con menos horas de sol durante la cuarentena en el continente. Las provincias de Canarias, Baleares, Extremadura y Andalucía occidental resultaron ser las de mayor insolación en España, aunque sólo en Vizcaya y Guipúzcoa la insolación durante la cuarentena superó los valores normales del periodo examinado.

España fue el país de los analizados con menor insolación durante la cuarentena y Alemania, uno de los de mayor. En España, los días de menos insolación fueron el 30 y 31 de marzo y el de mayor insolación el 3 de abril, el único día en el que se superaron las 10 horas de sol en el promedio del territorio, lo que contrasta con Alemania, donde hubo veintiún días con 10 horas o más de sol en el promedio de su territorio.

Sin embargo, Núñez precisa que “siempre acaba saliendo el sol” y que “el día que no lo haga no habrá ningún ser humano sobre la Tierra para contarlo”. “A partir del 24 de abril de 2020, la situación se fue normalizando, el sol volvió a brillar sobre nuestros cielos, e incluso los primeros días de mayo fueron cálidos, con más de 30ºC en muchas localidades de toda España”, concluye.

(SERVIMEDIA)

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