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España cuenta con el 90% de la población europea de buitre leonado y cuyo número de ejemplares oscila hoy en día en España entre los 95.000 y 122.000, según el último censo realizado por SEO/BirdLife, ‘El buitre leonado en España. Población y método de censo’.

Con motivo de la celebración este sábado del Día Internacional de los Buitres, SEO/BirdLife destacó que la población de esta especie en España se encuentra hoy entre las 30.946 y 37.134 parejas. Si se mantuviera en la actualidad la población reproductora, el número de ejemplares de buitre leonado en España en la actualidad podría estar cercano a los 95.930 y 122.542 ejemplares.

Esta población se distribuye por 2.544 colonias y 533 parejas que crían de forma aislada. Sirva de comparativa frente a esta población la de las otras 14 especies de buitres que habitan Europa, entre las que ocho se consideran ya “críticamente amenazadas” a nivel mundial, tres “en peligro” y el resto “casi amenazadas”.

Según los últimos datos de esta organización, la población del buitre leonado ha aumentado entre un 17,5% y un 26% en los últimos 10 años en España.

PRINCIPALES AMENAZAS

La principal causa de mortalidad de la especie actualmente son las colisiones, principalmente con aerogeneradores y con infraestructuras eléctricas, seguida de la desnutrición que sufren muchos ejemplares, sobre todo jóvenes que se encuentran en dispersión. Otra causa nada despreciable de mortalidad son los cebos envenenados en el medio natural y las electrocuciones en tendidos eléctricos.

A este respecto, Asunción Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife,.destacó que “España cuenta con el 90% de la población europea y cerca del 10% de la población mundial de buitre leonado, por lo que tenemos una gran responsabilidad en su conservación. Pero las cuatro especies de buitres que habitan aquí están gravemente amenazadas por el diclofenaco, un fármaco de uso veterinario mortal para estas rapaces que lamentablemente está autorizado en España con el consiguiente riesgo para los buitres que consumen carroñas de animales tratados con este potente químico”.

“Un claro ejemplo de que la defensa de nuestro patrimonio natural está de capa caída. Es cierto que nunca ha sido una prioridad pero quizás esta preocupante desidia debería alarmarnos. Necesitamos biodiversidad para combatir los efectos del cambio climático. Por este motivo, en SEO/BirdLife no dejamos de pedir: Ni un grado más, ni una especie menos”.