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Los pequeños de 5 años y 3 meses que fueron asesinados presuntamente por su madre en Godella (Valencia) descansan ya en paz. Su entierro en el cementerio de Rocafort se ha celebrado este viernes en la más estricta intimidad por petición de su abuela materna, con presencia de agentes de la policía y psicólogos.

Noemí, que se declaró rota por el dolor en declaraciones a ‘Espejo Publico’ poco después de conocerse la trágica noticia, señaló que toda la familia está “completamente destrozada. Los niños no tenían culpa de nada y mira tú”.

La madre de la presunta parricida y abuelo de los pequeños trató de alertar a las autoridades del riesgo que podrían correr los pequeños. “Mi hija estaba mal desde hace tiempo”, aseguró.

El entierro se ha llevado a cabo mientras María Gombau, la madre y presunta asesina, continúa en el módulo de enfermería en la cárcel de Picassent donde ha sufrido un brote psicótico y y ya la ha visto el psiquiatra.

El padre de los pequeños, Gabriel, también se encuentra en prisión, aunque más tranquilo y mantiene su negativa de que matara a los niños. Según ‘Cuatro al día’, ha pedido a su familia que le ayude con la defensa.