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Un hombre que paseaba a su perro a las tres y media de la madrugada en Gijón fue quien escuchó los gritos de una niña de 7 años. La menor estaba asomada a la ventana, con medio cuerpo fuera, y pidiendo auxilio a gritos.

Según informa ‘El Comercio‘, tras avisar a los servicios de emergencia, la niña les contó que estaba sola, ya que su madre la había encerrado en casa por la tarde y se había marchado incluso sin dejarle la cena.

Cuando los Bomberos lograron entrar en el piso por la ventana, descubrieron que el lugar estaba lleno de basura.

Una vez que la madre apareció pasadas las cinco de madrugada, la Policía procedió a su arresto.