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El Santander decidió hoy no utilizar la primera ventana que se abre desde que emitió 1.500 millones de euros en bonos convertibles contingentes (CoCos) para proceder a su conversión, convirtiéndose así en el primer banco europeo que no utiliza esta primera ocasión aunque volverá a sopesarlo en las próximas oportunidades, confirmó hoy la entidad.

“A la hora de decidir si canjear o no un bono, tenemos la obligación de evaluar el precio y equilibrar los intereses de todos los inversores. Continuaremos monitorizando el mercado para canjear las emisiones cuando se den las condiciones adecuadas”, indicaron en la entidad.

Se trata de una colocación efectuada en el año 2014 a un cupón o con una rentabilidad del 6,25%. La expectativa era que procediese a recomprar los títulos para abaratar su coste como han hecho anteriormente todas las entidades con emisiones de este tipo de deuda.

Sin embargo, las condiciones actuales del mercado desaconsejaban tal ejecución ya que el banco hubiese tenido que ofrecer un cupón incluso superior al 7% para emitir un tipo de títulos similares, indican fuentes del mercado.

El mercado de CoCos nació hace ahora cinco años para enriquecer el catálogo de deuda a disposición de las entidades financieras a la hora de construir los colchones de solvencia que los reguladores exigen acumular con umbrales cada vez más ambiciosos tanto en calidad de los activos como en cantidad.

Se trata de un tipo de deuda perpetua sin que exista obligación alguna de amortizar, pero donde a las entidades se les abría la primera ocasión de amortización a los cinco años y, a partir de ahí, contarán con ventanas posteriores cada tres meses.

En el caso del Santander la primera oportunidad llegará en marzo aunque ahora debía decidir si daba el paso ante la exigencia de comunicar con un mes de antelación su amortización al Banco Central Europeo (BCE) al tratarse de deuda computable para el capital.

Hasta ahora todos los bancos europeos habían aprovechado esta primera ventana para sustituir en su cartera una deuda cara aprovechando mejores oportunidades de financiación en el mercado, algo que no ha acompañado al Santander.

Sin embargo, el banco podrá tomar tal decisión en cualquiera de las nuevas ventanas que se abrirán cada tres meses, siendo la próxima en junio, indican en el mercado.

El grupo cántabro emitió hace una semana precisamente deuda por valor de 1.200 millones de dólares, asumiendo ya un cupón superior puesto que la operación se cerró al 7,5%. La captación de esos recursos dan precisamente margen y recursos a la entidad si decide encarar la recompra de la emisión de deuda.