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Peter Levashov/'El Mundo'

El hacker ruso Peter Levashov que logró a enviar 4 billones de emails al día, con un ejército de hasta 100.000 ordenadores, se encuentra en prisión, en EEUU, a la espera de conocer su pena. Según publica ‘El Mundo’ Levashov, que fue detenido en Barcelona en abril de 2017, ha pactado “con la Fiscalía para pagar por sus crímenes cibernéticos, pero sin ser acusado de interferir en las elecciones yanquis que ganó Donald Trump”.

El conocido como rey del spam ha “caído” tras una década de “ataques cibernéticos”, en los que lanzaba virus y secuestraba otras máquinas pidiendo un rescate. El entramado lo forjó, con su ejército de ordenadores (conocido en su nombre técnico como Botnet) y utilizando “miles de ordenadores, sin el conocimiento de sus propietarios, como trampolín para infectar otros PC”.

Levashov no se contentó con protagonizar sus propios ataques, sino que también alquilaba “la botnet” por dinero a quien quisiera enviar spam. Su precio, según apunta ‘El Mundo’, 200 euros por un millón de correos; y por 500 euros, robaba usuarios y contraseñas y suplantaba identidades.

Levashov, de 37 años de edad, tuvo que enfrentar 14 cargos de delitos informáticos en la Audiencia Nacional, ante la petición de extradición de EEUU, e inicialmente se opuso porque según cuenta ‘El Mundo’, “en realidad EEUU lo que quería era acusarle de interceder por Rusia en las urnas, supuestamente por orden de Vladimir Putin, en auxilio de Donald Trump”.

Finalmente, la Audiencia Nacional decidió su extradición en otoño de hace un año, al tiempo que el Consejo de Ministros descartó al mismo tiempo una solicitud que lanzó Rusia “presuntamente para evitar su salida a EEUU”. Ahora, sigue ‘El Mundo’, “en la corte federal del estado de Connecticut, Levashov ha aceptado culpabilidad en los cargos de conspiración, fraude en las comunicaciones y suplantación de identidad, entre otros”.

Pero la caída de Levashov