Compartir

Pedro Sánchez ha batido un récord nunca antes visto. El presidente del Gobierno pierde a dos de sus ministros en apenas 100 días, lo que vuelve a demostrar la debilidad del Ejecutivo actual.

La hasta ahora ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, Carmen Montón, anunció este martes su dimisión “con la conciencia tranquila” para que la polémica sobre las irregularidades en su máster “no influya” en el Gobierno de Pedro Sánchez.

La dimisión de la exministra llega tres meses después de la de Màxim Huerta, exministro de Cultura y Deporte. Él dimitió en su sexto día de mandato tras conocerse un fraude a Hacienda de 218.322 euros entre 2006 y 2008, cuando ejercía como presentador, mediante una sociedad limitada, aunque finalmente saldó sus deudas una vez que una sentencia judicial otorgó la razón a la Administración.

El entonces ministro de Cultura alegó un “bombardeo” y una “jauría” a raíz de las informaciones que le acusaban de haber incurrido en fraude fiscal y en el anuncio de su dimisión lanzó duras críticas a los medios de comunicación, asegurando que “vivimos en una sociedad ahogada por el ruido, por la descalificación, donde las explicaciones ya no tienen cabida”.

Montón, sin embargo, no ha denunciado ninguna campaña en su contra y se limitó a defender su, a su juicio, buen hacer en el máster. “Queda mucho por hacer, pero estoy convencida de que el gobierno de Pedro Sánchez lo va a hacer”, dijo antes de anunciar su marcha para que la polémica “no influya” en la gestión del Gobierno socialista.

MALESTAR EN EL PSOE

La estrategia seguida desde el Gobierno ante el ‘caso Montón’ no se ha entendido en el PSOE, donde diputados y dirigentes socialistas reconocen que la resolución a la situación de la ministra de Sanidad muestra “debilidad” en el presidente Pedro Sánchez, porque la dimisión no se ha producido por una decisión suya sino obligado por los acontecimientos.

Fuentes socialistas pertenecientes a la dirección del partido y a los grupos parlamentarios transmitieron a Servimedia sus críticas con la actuación seguida desde el Ejecutivo que ha “obligado” a las máximas autoridades del PSOE y del Gobierno a “quemarse” con este asunto que iba a terminar en dimisión.

De hecho, a media tarde, antes de que se hiciera pública la dimisión, en el PSOE se extendió el desconcierto por el respaldo del presidente a Montón cuando ya se veía que “estaba amortizada” y en el Gobierno ya sabía que su “final” sería la dimisión porque eran conscientes de que saldrían más informaciones.

Así, en el PSOE hay quienes no entienden que la ‘número dos’ del partido y portavoz en el Congreso, Adriana Lastra, así como el ministro de Fomento y secretario de Organización, José Luis Ábalos, tuvieran que “dar la cara” ante los medios de comunicación.

Odón Elorza, diputado y miembro de la Ejecutiva del PSOE, se atrevió a publicar un mensaje en Twitter en el que pone en valor la dimisión pero a la vez resta méritos cuando es obligada. “El ejercicio de dimitir tiene un gran valor ético cuando es voluntario y se hace a tiempo. Cuando es forzado por otros te deja muy mal cuerpo y resta confianza al gobierno y al partido”, expresó el diputado vasco.