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El Grupo Municipal Socialista ha advertido que los procesos de contratación se están alargando y embrollando de tal forma que están ocasionando un bloqueo del Ayuntamiento de Murcia. “La gestión es caótica, nos encontramos con programas deportivos y culturales sin adjudicar, se retrasa la prestación de servicios tan básicos como los comedores escolares y todo porque los contratos se llevan al extremo”, ha declarado el concejal Sebastián Peñaranda, quien ha asegurado también que “Ballesta pasará a la historia por ser el alcalde que logró el bloqueo del Ayuntamiento tras su caótica gestión”.

Asimismo, ha explicado que “en ningún caso estamos arremetiendo contra los funcionarios, cuyo trabajo reconocí en el pasado Pleno cuando propuse la aprobación de un Reglamento de Contratación, sino de una situación de desorden causada por una pésima gestión y agravada por la nueva Ley de Contratos, que no nos pilló por sorpresa porque estaba más que anunciada, aunque siete meses después no sabemos cómo aplicarla”.

Peñaranda ha afirmado que “en vez de aprovechar la agilidad y eficacia que nos ofrecen las nuevas tecnologías, en este Ayuntamiento vamos a contrapié, pero aquí el único culpable es el concejal de Hacienda, Contratación y Movilidad Urbana que parece no sabe cómo resolver esta deficiente gestión”.

Además, el concejal ha puntualizado que “no hay planificación a corto y medio plazo ni calendario de los contratos de servicios que vencen anualmente, lo que propicia un desajuste en los servicios cuando acaba un contrato y no se ha adjudicado el siguiente”, por tanto, “parte del servicio de limpieza de colegios está funcionando mediante un decreto y sin contrato”.

Otro de los ejemplos que proporciona Peñaranda está en los centros culturales, los cuales “están sin actividades o talleres y aún no se ha adjudicado el nuevo contrato cuando el anterior acabó el 31 de agosto, pero es que los defectos de forma están siendo la causa de que las empresas licitadoras acudan a los juzgados para recurrir contratos, y esta judicialización conlleva un desfase y retardo continuado”.

Por otro lado, “el programa diseñado para la gestión electrónica tiene fallos incomprensibles y ha ocasionado errores que retrasan la adjudicación”. Todo ello, añade el concejal, “produce perjuicios a los vecinos y costes económicos adicionales”.

“La Concejalía de Contratación en lugar de buscar soluciones se parapeta y ofrece resistencia a los cambios para la mejora y eficacia del servicio de Contratación, como ha ocurrido recientemente, oponiéndose a redactar un Reglamento de Contratación”