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La dirección nacional del Partido Popular no da “nada por seguro” de cara a las elecciones autonómicas y municipales del próximo 26 de mayo, por lo que admite que “hay que trabajarlo todo” aunque “la tendencia no es mala” y será durante el transcurso de la legislatura cuando se construya una “alternativa sólida” de gobierno.

Así lo transmiten fuentes de la cúpula del PP e inciden en que el nuevo equipo surgido tras la el Congreso Extraordinario que aupó a Pablo Casado tiene “tiempo suficiente” tras las elecciones para dar la vuelta a la “marca desgastada” y lograr la prometida remontada. “Vamos a seguir trabajando y el 27 de mayo se inaugura la era Casado”, trasladan.

“Estamos aquí para remontar y eso no se hace en un día”, señalan desde la dirección tras la primera reunión de los grupos parlamentarios del PP (66 diputados y 70 senadores) en la que la dirección pidió a sus cargos electos a “trabajar como si fueran 186” a pesar del hundimiento histórico sufrido en las urnas en las pasadas elecciones generales.

En Génova perciben que el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, está “desesperado” tratando de liderar la oposición cuando la ciudadanía ha otorgado este papel a Pablo Casado. Creen que debería definirse de una vez y sostienen que “no va a conseguir el ‘sorpasso’ por mucho que se disfrace del PP”.

La cúpula del PP no se fía de Rivera y piensa que si sufre un varapalo en las urnas el 26-M podría replantearse su ‘no’ a Pedro Sánchez al ver frustrado su deseo de ser contrapeso territorial y ante una legislatura que se le haría “muy larga”. En el fondo, para el PP este sería el mejor escenario por “ubicar” a Cs más cerca del PSOE y lejos de ser alternativa en su bloque.

Las citadas fuentes aseguran que están “despegados” de Cs y esperan que buena parte de los “dolidos” con Vox tras las elecciones generales vuelvan ahora “a su casa”. En cualquier caso, admiten que “nada está seguro” en este momento y llaman a los suyos a trabajar sin descanso para advertir de los efectos de la dispersión del voto y sacar músculo de gestión y estructura.

En este contexto, y pase lo que pase en las urnas, desde el equipo de Casado niegan que pueda haber un Congreso Extraordinario si hay un nuevo batacazo. Inciden en que el suyo es un proyecto a largo plazo, mientras que otras fuentes consultadas agregan que “la visión del bloque no va a ser tan mala” el 26-M y con ello se minimizarán las posibles guerras internas.