Compartir

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, afeó este sábado al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, que en la Cumbre Iberoamericana que se celebra en Guatemela no haya dicho nada “del dictador Nicolás Maduro” y le acusó de ser “muy duro con los muertos y muy cobarde con los vivos”.

Desde Córdoba, en un acto con apoderados e interventores, el líder nacional de los populares se refirió a “estos que hacen memoria histórica, estos que quieren cambiar nombres de calles, la titularidad de Iglesias y desenterrar a dictadores” como Francisco Franco.

Casado cargó contra Sánchez porque “de los vivos no dice nada”. “¡Muy duro con los muertos, muy cobarde con los vivos!”, enfatizó, al tiempo que denunció el “mal papel” que está desempeñando Sánchez a nivel internacional, estando “de viaje todo el día” para “a lo mejor” así “intentar eludir” la campaña andaluza.

Previamente, el líder del PP paseó por la calle Cruz Conde hasta llegar a la Mezquita Catedral de Córdoba. Una hora para recorrer poco menos de un kilómetro en el que saludó a los vecinos, se fotografió con todo el que se lo pidió e incluso vivió el ‘fenómeno fan’ de un grupo de mujeres.

Entró en una zapatería, en una tienda de ropa, en una farmacia y en una librería en la que compró por recomendación el libro ‘Las virtudes cotidianas’, de Michael Ignatieff, aunque buscaba ‘En defensa de la Ilustración’ (de Steven Pincker) o ‘La llamada de la tribu’ (de Mario Vargas Llosa). Y para rematar la compra, se hizo una foto con una señora a pesar que le llamó Pedro.