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La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, avanzó este viernes que en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2019 constará una transferencia de 850 millones de euros a la Seguridad Social y aseguró que comparte que el Estado asuma “parte” del déficit del Sistema.

Así lo especificó Montero en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que aprobó el proyecto de ley de Presupuestos para 2019. La ministra de Hacienda adelantó que habrá una transferencia a la Seguridad Social de 850 millones de euros que “en un primer momento no estaba prevista, pero hemos hecho un esfuerzo” que ha ido “en detrimento de la inversión”.

Aseguró que, con independencia de esta transferencia, “el Gobierno entiende que toda la arquitectura de Seguridad Social para el año que viene se tendrá que adaptar a las conclusiones que salgan fruto del acuerdo del Pacto de Toledo, en donde previsiblemente, y hay muchas propuestas en este sentido, el Estado, el Gobierno de España, se tenga que hacer cargo de parte del déficit, nosotros lo compartimos, de Seguridad Social”.

De esta manera, añadió, “para el futuro, las cuentas de Seguridad Social, probablemente en vez de tener transferencias, lo que tengan es menos competencias en algunas materias para que sea el Estado quien las financie, como está haciendo con las pensiones no contributivas o con las pensiones mínimas”.

SUBSIDIO PARADOS 52 AÑOS

Por otra parte, el proyecto de Presupuestos recoge la recuperación del subsidio para parados mayores de 52 años, lo que beneficiará a 114.000 desempleados, según calcula el Gobierno.

A esto se suma un incremento en el gasto en pensiones del 6,2%, hasta situarse en 153.864 millones de euros. Se trata de “la mayor dotación de la serie histórica”, según el Gobierno, y parte de este aumento se debe a la revalorización de las pensiones el 1,6% de forma general y a la subida del 3% para las pensiones mínimas y las no contributivas.

El Presupuesto también incorpora la elevación en cuatro puntos del tipo aplicable a la base reguladora para el cálculo de la pensión de viudedad, cuyo porcentaje se sitúa en un 60% con este incremento. Esta medida, destinada a mayores de 65 años, beneficiará a casi 500.000 personas, que verán subir su pensión un 7%.

Mientras, el gasto correspondiente a gestión y administración de la Seguridad Social se situará en 3.346 millones, un 0,9% más, pero no tiene en cuenta el préstamo del Estado para pagar pensiones y que se conocerá este lunes.

A esto se suma un gasto en desempleo, que repuntará un 5%, hasta los 18.402 millones, de los que 18.102 millones corresponden a las prestaciones por desempleo, 691 millones más que en 2018.

Según el Gobierno, esta situación se debe a que los Presupuestos aumentan la cobertura de protección de las personas sin empleo, puesto que recuperan el subsidio para los mayores de 52 años y considera la renta individual en lugar de la renta familiar dentro de los requisitos para acceder a este subsidio.

Los Presupuestos también recogen el incremento del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) un 22,3% hasta los 900 euros mensuales. Por último, también se incrementa el gasto para fomentar el empleo en un 1,6%, hasta alcanzar los 5.985 millones de euros.