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Amplias zonas de España viven varios días de invierno en otoño debido a la influencia del ‘chorro polar’, que es una corriente de aire que suele desplazarse de oeste a este de forma serpenteante en latitudes medias del hemisferio norte y que se adentrará en la península, lo que conlleva un tiempo protagonizado por nevadas en zonas montañosas, frío de día, heladas de noche, viento intenso, mala mar y lluvias sobre todo en la mitad norte del país.

El ‘chorro polar’ normalmente mantiene separado el aire polar frío de las masas de aire más cálidas del sur y suele transportar una gran cantidad de humedad, por lo que se asemeja a un ‘río atmosférico’ que acostumbra a recorrer el Atlántico desde el Golfo de México y en ocasiones llega a Europa.

Uno de los portavoces de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Rubén del Campo, explica en el canal de YouTube de esta entidad del Ministerio para la Transición Ecológica, que “el ambiente revuelto que estamos teniendo en estos últimos días pasados va a continuar en las próximas jornadas, e incluso se va a acrecentar”.

Del Campo indica que ese “anticipo prácticamente invernal” traerá “lluvias, nieve, viento y temperaturas en descenso” y la explicación está en el ‘chorro polar’, que circula por las capas altas de la atmósfera y que en estos días viajará de norte a sur hasta situarse encima de la Península Ibérica. Esta situación, según añadió, “garantiza la llegada de aire frío en todas las capas de la troposfera, inestabilidad y lluvias”.

Las lluvias serán más intensas este viernes en el Cantábrico oriental, aunque también se darán en otras zonas de la mitad norte peninsular, zonas del sur y Canarias.

Las precipitaciones se intensificarán este fin de semana en el extremo norte de la península y serán más abundantes en la cornisa cantábrica, pero también en el Sistema Central, el Sistema Ibérico, los Pirineos y las sierras del sureste.

COTAS BAJAS DE NIEVE

Del Campo comenta que esas precipitaciones serán en forma de nieve en “cotas relativamente bajas”: de 800 a 1.000 metros este jueves, de 700 a 1.000 el viernes, unos 1.200 el sábado (subirá por la llegada de vientos algo más cálidos, lo que podría provocar el deshielo de la nieve caída en las horas previas) y de 800 a 1.000 el domingo.

Esto quiere decir que en lo que queda de semana se esperan nevadas principalmente en las zonas montañosas de la Península. “Por lo tanto, es una situación prácticamente invernal para los próximos días”, añade Del Campo.

Por otro lado, la Aemet destacó en un comunicado que este “largo episodio de tiempo invernal con lluvias, viento fuerte, descenso de las temperaturas y temporal marítimo” se prolongará “hasta avanzada la próxima semana”. Lo más relevante serán las acumulaciones de nieve en el entorno de los sistemas montañosos del norte peninsular y la persistencia de las precipitaciones, en particular del área cantábrica, donde podrán superarse los 300 litros por metro cuadrado en amplias zonas.

El viento fuerte también constituirá un fenómeno adverso en la península y Baleares en los próximos días, y afectará principalmente al norte peninsular, el bajo Ebro y Baleares. Habrá temporal marítimo en las costas de Galicia y del Cantábrico, principalmente este jueves y este viernes, y empeorará en los litorales de Cataluña y de Baleares a partir del sábado.

Por último, el tiempo en Canarias vendrá caracterizado por una situación de alisios persistentes moderados a fuertes con lluvias más probables en el norte de las islas montañosas y un descenso menos marcado de las temperaturas.

(SERVIMEDIA)