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La secretaria general del PSOE de Andalucía, Susana Díaz, afirmó este viernes que liderará la oposición en el Parlamento andaluz, pese a que ganó las elecciones autonómicas, y se proclamó como candidata socialista para las próximas elecciones.

SI bien, en cumplimiento de las normas internas del PSOE, Díaz debe pasar por un proceso de primarias para ser candidata. Según el Reglamento Federal de desarrollo de los Estatutos, “el procedimiento de elecciones primarias, ya sean con participación de la ciudadanía o entre militantes y afiliados/as directos/as” afecta a la “elección del candidato o candidata del PSOE a la Presidencia del Gobierno de España, de los candidatos y candidatas del PSOE a las presidencias de las comunidades autónomas, de las ciudades autónomas, de los cabildos y consejos insulares, de las juntas generales y las alcaldías de los municipios con más de 20.000 habitantes o que sean capitales de provincia”.

Esta cuestión contempla varias excepciones, entre ellas “las de las candidaturas a la Presidencia de comunidades autónomas, cuando lo acuerde el respectivo comité autonómico o así lo soliciten la mayoría de sus miembros o más del 40% de la militancia y la afiliación directa del ámbito territorial correspondiente”.

Pero para una nueva convocatoria electoral en Andalucía, si Díaz ya ha dejado de ser presidenta en funciones, la líder del PSOE andaluz tiene que someterse a unas primarias sin esa salvaguarda que disfrutaba antes, lo que facilita así que le pueda salir competidor por parte de los sectores críticos, ya que cualquier militante que recabe un 5% de avales le puede disputar la candidatura.