Compartir

Una azafata de la aerolínea estadounidense Air Wisconsin ha sido detenida por las autoridades y despedida de su trabajo por haber viajado durante un vuelo en estado de embriaguez, tal y como ella misma reconoció posteriormente.

Julianne March, de 49 años, ni siquiera pudo dar las instrucciones de vuelo a la tripulación debido a su estado. Según testigos de lo sucedido, la mujer se desmayó tras deambular por el pasillo de la aeronave.

Cuando el avión aterrizó, March fue retenida por las autoridades y sometida a una prueba de alcoholemia dónde quintuplicó la tasa permitida.

La detenida confesó haber bebido dos chupitos de vodka. Tras se interrogada fue puesta en libertad.

Por su parte, Air Wisconsin ha anunciado el despido de la trabajadora.