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Guardia Civil / Twitter

La Guardia Civil ha detenido a un fugitivo peligroso que permanecía escondido en una finca abandonada cerca de Villarejo de Salvanés, en Madrid. El hombre atropelló y dejó herido a un agente del cuerpo de tráfico en 2008, en Cuenca.

El arrestado, de 37 años de edad, había tratado de ocultarse en medio de grandes medidas de seguridad, pero finalmente fue localizado junto a su mujer, de 38 años, que le encubría.

Según ha informado ‘La Vanguardia’, sobre el hombre pesan cuatro órdenes de detención e ingreso en prisión, acusado de los delitos de atentado contra agente de la autoridad, estafa continuada, falsedad documental, lesiones, pertenencia a organización criminal y delitos contra la seguridad vial. Delitos que habría llevado a cabo en distintas provincias del territorio nacional.

Según el comunicado oficial, la investigación se inició el pasado mes de julio cuando agentes de la Guardia Civil detectaron a una persona que tras hacer uso de documentación falsa huyó de un control policial en la carretera N-320 a su paso por Chillarón (Cuenca).

Al parecer, desde que se escondiera en la finca, el fugitivo apenas había tenido contacto con el mundo. Vivía con las luces apagadas y no salió de la edificación en ningún momento, solo recibía la visita de su mujer una vez cada dos semanas que le llevaba lo necesario para vivir.