Compartir

Las familias de los niños que utilizan el servicio de comedor del colegio público de Toral de los Vados, en León, denunciaron la presencia de larvas de gusano en las patatas a la riojana que se sirvieron el pasado 17 de diciembre.

La concejala de Educación del municipio leonés, Isabel Potes, y madre de una de las alumnas, fue precisamente una de las usuarias quien se quejó del plato a las cuidadoras.

El problema fue que sólo retiraron la comida a los de mayor edad, pero no a los menores a los que se les habría obligado a comer, algo que la empresa concesionaria del servicio niega y añade que siguieron el protocolo y solicitaron un informe externo.

Finalmente, otra empresa realizó el examen “de forma visual”, y concluyó que según la muestra, sólo había “vegetales que podrían ser un condimento”. Las familias consideran que el análisis no ha sido riguroso, mientras que para la Delegación territorial de la Junta sí lo ha sido y da por cerrada la polémica.

En medio de la polémica, 14 niños han abandonado el comedor escolar y Podemos de Castilla y León ha “recordado a la Junta que es necesario reabrir las cocinas propias en los centros escolares”.