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Los ministros del nuevo Gobierno fueron entrando este martes uno a uno en La Moncloa para celebrar la primera reunión de la coalición entre PSOE y Unidas Podemos que, entre otras medidas, aprobó una subida del 0,9% en la pensiones.

Caminando, los 22 ministros aparecieron por uno de los laterales del edificio hacia la puerta principal donde posaban con sus carteras para los medios gráficos que aguantaban la gélida mañana que arreciaba en los jardines de La Moncloa.

Todos los hombres (11) que componen este equipo acudieron en traje y corbata, a excepción del vicepresidente Pablo Iglesias que acudió con abrigo y fiel a unos pantalones vaqueros.

Por su parte, el rojo dominó entre las componentes socialistas del Ejecutivo. La vicepresidenta primera del Gobierno, ministra de Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, Carmen Calvo, fue la primera en desfilar pasadas las 9.30 horas. Se paró en lo alto de la escalinata sin cartera ministerial antes entrar en el edificio y saludó con un buenos días.

Este recorrido, con más o menos soltura y sonrisas, y con más o menos desafío al frío, lo fueron repitiendo los demás vicepresidentes y ministros. Tras Calvo, entró en escena el vicepresidente de Derechos Sociales y Agenda 2030, Pablo Iglesias, enseñando con orgullo su recién estrenada cartera.

Casi todos los miembros del Ejecutivo mostraron sus carteras, a excepción de Calvo que llevaba un bolso; y de Margarita Robles, la titular de Defensa, que salió al paseo con las manos vacías.

CARTERA VACÍA

La sensación de frío del lugar fue comentada por alguno de los ministros mientras posaban en la escalinata. Poco más fue la interactuación con los fotógrafos, que tuvieron que pedir a algún ministro, como a Robles y Castells, que se detuvieran unos instantes para poder hacer su trabajo.

La que más habló fue la nueva ministra de Igualdad, Irene Montero, que se ‘autocorrigió’ al devolver las gracias a los fotógrafos. Expresó un “gracias a vosotras” pero, lo cambió al masculino entre risas dándose cuenta de que la gran mayoría de fotógrafos eran chicos.

La anécdota y las risas del momento las protagonizó el ministro de Universidades, Manuel Castells. Primero subió las escaleras y caminó directamente para dentro del edificio. Se le tuvo que requerir que se parara un instante para el posado y confesó que “comunicación me ha dicho lo contrario”. En ese momento de pose, los fotógrafos le pidieron que mostrara la cartera y él optó por levantarla por encima del hombro y expresar espontáneamente “¡pero si está vacía!”.

Una vez que Castells entró al edificio, los 22 integrantes del Ejecutivo de coalición con el presidente Pedro Sánchez a la cabeza, salieron a la escalinata para la tradicional foto de familia.

En la primera fila, los cuatro vicepresidentes flanqueaban a Sánchez, situado en el centro. Sabían perfectamente dónde debían colocarse porque ensayaron antes de que los medios gráficos pudieran tomar posiciones en el lugar.

Unos instantes después, rompieron filas y se dirigieron a la sala donde se celebra el Consejo de Ministros. Todos se situaron alrededor de la mesa ovalada a la que se le han sumado cinco asientos lo que daba una sensación de ‘camarote de los hermanos Marx’ como se escuchó decir por los pasillos de La Moncloa.

En la sala, los cuadros que cuelgan son obras de varios autores. Hace meses, por primera vez, se incluyeron cuadros de pintoras entre las cesiones museísticas para La Moncloa que, en su mayoría, proceden de los fondos del Reina Sofía.

En concreto, los cuadros que se ven al fondo son de Antoni Tàpies y Menchu Gal. En los laterales, Miquel Barceló y Joan Miró, según informó Moncloa.

Acabado todo el ritual de fotos en el exterior y en el interior, pasadas las 10:20 horas dio comienzo el primer Consejo de Ministros del Ejecutivo de coalición que preside Sánchez y que, en su primera reunión, aprobará medidas como la subida de las pensiones.

(SERVIMEDIA)