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Los padres de Nadia se enfrentan a 6 años de cárcel, acusados de haberse enriquecido con la enfermedad de su hija. En concreto, la pareja habría conseguido 1,1 millones de euros, en donativos que consiguieron engañando a la sociedad, bajo el pretexto de que lo necesitaban para curar a su hija.

Según el Juez instructor, de todo el monto conseguido, los padres sólo habrían dedicado a gastos médicos poco más de 2.700 euros.

Fernando Blanco y Margarita Grau se sientan desde este martes en el banquillo de los acusados, y está previsto que el juicio se alargue hasta el jueves. El Ministerio Público acusa a la pareja por perpetrar la estafa millonaria durante 7 años, desde 2009 cuando crearon una sociedad con el nombre de su hija.

La justicia les retiró la custodia de la menor, en 2016, por utilizar a su hija para lucrarse.

Pese a los intentos frustrados del padre, por retrasar la cita, el juicio arranca en la Audiencia de Lérida. Fernando Blanco llega a la cita judicial desde la prisión en la que se encuentra desde 2016, mientras que Margarita Grau, que se encuentra en libertad provisional, ha llegado por su propia cuenta.

Los expertos concluyeron que la menor sufre una enfermedad rara, tricotiodistrofia, una enfermedad de origen genético que consiste en alteraciones cutáneas, oftalmológicas y trastorno del desarrollo del lenguaje, pero que no tiene peligro de muerte.