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El presidente del Gobierno y candidato del PSOE a la reelección, Pedro Sánchez, y sus rivales del PP y Ciudadanos, Pablo Casado y Albert Rivera, se enfrascaron este martes en un cruce de reproches a cuenta de la violencia de género; el primero advirtió del peligro para las mujeres de un Gobierno de derechas con Vox, y Casado y Rivera aseguraron que la lucha contra la violencia contra ellas es de todos y Sánchez no se la puede apropiar.

El bloque sobre esta materia del debate de Atresmedia comenzó con una pregunta de la periodista Ana Pastor a Casado: si para él un silencio de una mujer en una relación sexual es un sí. Él contestó que no, ni para él ni para el Código Penal, que regula el consentimiento desde 1822.

Seguidamente, reivindicó los avances en este tema de los gobiernos del PP: el Pacto contra la Violencia de Género, la ley que reguló el alejamiento del maltratador en 2003 y un presupuesto de mil millones. Por último, denunció que en la Junta de Andalucía el PP se encontró que el 75% de las ayudas no se ejecutaba (luego lo repitió Rivera) y propuso ante todo dar un empleo a las maltratadas para que puedan “dar un portazo” al maltratador.

Sánchez dijo estar “indignado” con esta afirmación, porque no son sólo las mujeres que están en paro las que sufren agresiones, y proclamó que el Código Penal se tiene que reformar para que aclare que no es no. Casado le preguntó por qué le miraba a él cuando en este tema “estamos todos juntos”y le preguntó si indultaría a los criminales de La Manada, lo que le sirvió después para defender la prisión permanente revisable para violadores reincidentes.

El líder del PSOE recriminó entonces al PP y Ciudadanos su pacto en Andalucía con Vox, partido del que recordó que impulsa “listas negras” de trabajadores que luchan contra la violencia contra las mujeres. Como la Consejería competente es de Cs, dijo que “es una vergüenza” y “decepcionante que lo haga un partido que se dice liberal”.

EGUIGUREN

Rivera atacó entonces a Sánchez, porque “España no se merece un presidente que juega con la violencia contra las mujeres; no está a la altura”. Afirmando que una mujer maltratada no es de ningún partido, sino española, le espetó: “No sea usted mezquino”. Casado aprovechó para recordar que el expresidente del Partido Socialista de Euskadi Jesús Eguiguren fue condenado por maltratar a una mujer.

El candidato de Cs prosiguió defendiendo que la lucha contra la violencia de género “es una causa de todos a pesar de Sánchez”, a quien acusó de “dinamitar” el Pacto contra la Violencia de Género, y de que si los socialistas “lo hubieran hecho tan bien se habría acabado la violencia de género”

El candidato de Unidas Podemos, Pablo Iglesias, dijo sentir “vergüenza” por cómo iba el debate, puntualizó que esta violencia es “machista” y no de género y enumeró sus propuestas en la materia: el sólo sí es sí, que las violaciones sean agresión sexual y no abuso aun sin violencia, alternativa habitacional inmediata y salario mínimo durante seis meses a toda mujer que denuncie violencia a los servicios sociales. Finalmente, enjuició que la número 1 del PP por Barcelona, Cayetana Álvarez de Toledo, “se equivocó” al cuestionar el sólo sí es sí preguntando si la mujeres dicen sí hasta el final, y que “lo más elegante es pedir disculpas”. Por último, avisó que “lo que representa Vox es un retroceso, y eso no debe ofender a nadie”.

Casado, Rivera y Sánchez siguieron echándose a la cara este tema. El líder del PP lamentó que: “este sucedáneo de presidente venga a arrojarnos la violencia de género”, algo que en su opinión “le inhabilita” para el cargo, porque Sánchez no tiene “ninguna superioridad moral” para esto siendo además “incompetente en su gestión”. El de Cs recriminó también a Sánchez que el PSOE “echa a las mujeres de Ciudadanos de las manifestaciones para reivindicar el Día de la Mujer”.

Sánchez, a su vez, criticó los “silencios clamorosos” de quienes no mencionan a Vox y alertó del “riesgo cierto de que éstos sumen con la ultraderecha ausente”, que ha dicho cosas como que una violada no tiene derecho a abortar o que la verdadera dictadura es la feminista. A Rivera en particular le espetó que, aunque hable de una España roja y otra azul de las que quiere huír, sólo “dibuja una España azul oscura casi negra”.

(SERVIMEDIA)