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El presidente nacional del Partido Popular, Pablo Casado, volvió a hablar en la tarde de este jueves de “las ‘fake news’ que sufrimos los del PP” y sobre la atribución que se ha hecho a su partido de “querer intercambiar bebés por papeles”, lo que supone “una aberración escandalosa y vomitiva”.

Al clausurar un acto con afiliados del PP de Valladolid, volvió a explicar su postura a este respecto tras el revuelo generado en las últimas horas y las fuertes críticas de sus rivales políticos. “Lo que quiere el PP es que las madres que deciden entregar a su hijo en adopción tengan absolutamente garantizada la confidencialidad de sus datos” aún en situación irregular, explicó.

Ante la plana mayor del PP de Castilla y León, Casado incidió en que “regeneración es no mentir, no extender bulos, no manipular y no generar falsos testimonios ni lanzar insidias contra tus adversarios políticos”. Habló de la que catalogó como la última ‘fake new’ que ha sufrido el PP, según la cual “supuestamente se quería intercambiar bebés por papeles”.

En palabras del líder del PP, esto es “una aberración tan escandalosa y vomitiva” que en su caso no se la atribuiría “ni a un político del Tercer Mundo”. “Esto se me ha atribuido a mí, es decir, a vosotros. La respuesta va a ser serena y moderada; aquí no cabe el ‘difame que algo queda’”, transmitió Casado a los suyos.

“Lo que el PP quiere a nivel nacional es lo que el PP de Castilla y León lleva haciendo años: que las madres que deciden entregar a su hijo en adopción tengan absolutamente garantizada la confidencialidad de sus datos, y el problema que había es que las mujeres que estaban en situación irregular, como sabían que tenían que entregar sus datos, a veces podían optar por abandonar al niño en vez de entregarlo en adopción”, explicó.

Incidió en que ésta es una “medida humana” a favor de la madre, del bebé y de la sociedad ante el “drama” con el que se puede topar una madre sin papeles. Así, lamentó que “lo que es normal”, opera también en la Comunidad de Madrid, y estaría incluido en su propuesta de Ley de Maternidad, ahora “se manipule”.

En este contexto, el presidente de los populares pidió tomarse “en serio” la regeneración pública, tanto a periodistas como políticos, puesto que “no todo vale” y “ya está bien de intentar denigrar a la gente personalmente”.

Finalmente aseguró que “nunca” se le ocurriría decir a Pedro Sánchez, a Carmen Calvo, a Fernando Grande-Marlaska, “ni a todos los que hoy han utilizado falsedades a sabiendas que eran falsas”, que “pretenden robar niños a cambio de papeles”. “Se me caería la cara de vergüenza. No por ellos, por mí, que no me podría mirar al espejo”, remató.