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El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, Josep Borrell, mostró este miércoles su convencimiento de que en el momento en que se consuma la salida del Reino Unido de la UE Gibraltar “se aproximará a España”.

Así se pronunció el jefe de la diplomacia española, durante su comparecencia en la Comisión Mixta para la UE en el Congreso de los Diputados, en la que explicó el posicionamiento de España en el momento actual de la Unión Europea (marcado por el ‘Brexit’), presentó las líneas maestras de su departamento en materia comunitaria e informó con carácter previo sobre el Consejo Europeo que se celebrará los días 18 y 19 de octubre.

Borrell aclaró que la cuestión de Gibraltar referida al ‘Brexit’ “casi la tenemos resuelta”, lo que le permitió agradecer y homenajear el “esfuerzo denodado” de los funcionarios españoles que se han dejado “piel y uñas” para alcanzar un acuerdo sobre este particular.

Reclamó ese “esfuerzo” para distinguir entre el protocolo sobre Gibraltar que irá anexo al acuerdo y que deben acordar España y Reino Unido y los “memorándums anexos” sobre cuestiones como medio ambiente, tabaco, cooperación en seguridad, derechos de ciudadanos y tratado fiscal.

En cuanto al protocolo, lo dio por “prácticamente cerrado” y recordó que ha dado instrucciones a los funcionarios españoles para “no dejarlo abrir por encima de su cadáver”

“Si mañana hay que firmar el acuerdo, se firma y Gibraltar no es problema”, aseveró.

El ministro explicó que los citados “memorándums anexos” son acuerdos bilaterales que han de establecer de manera bilateral España y Reino Unido, explicando que se ha alcanzado un acuerdo en cuatro de los cincos existentes. “El quinto si no se cierra, ya veremos”. “En lo que no nos pongamos de acuerdo, lo dejaremos para el periodo transitorio”, comentó.

Borrell dejó claro que Gibraltar se irá de la UE el prçoximo 29 de marzo, como lo hará el Reino Unido, y señaló que el Peñón es un “territorio pendiente de descolonización”, según lo establecido por la ONU.

Recordó que hasta ahora se encuentra en la UE, en la medida en que Reino Unido ejerce su representación exterior, lo que le sirvió para aseverar que si Gibraltar “se va de la UE, aparecerá como territorio pendiente de descolonización” y un espacio al que no se le aplicará Schengen, la política comercial común, la Política Agrícola Común (PAC) o la política pesquera común.

Asimismo, mostró la voluntad de España de forjar una relación “más equilibrada y cercana” con España para el beneficio del propio Peñón y de la “región circundante”, en referencia al Campo de Gibraltar.

También afirmó que las autoridades españolas pretenden mejorar las condiciones de los alrededor de 12.000 españoles que trabajan en Gibraltar. “No tenemos interés en empeorar la vida de nadie ni en cerrar la Verja, pero no podemos poner cosas por encima de los tratados de la UE”.

Aclaró que en las conversaciones sobre Gibraltar asociadas al ‘Brexit’ no se han abordado “cuestiones de soberanía”, aclarando que “ni la reclamamos activamente ni renunciamos a ella. Todo llevará su tiempo”. Esto le permitió observar que “si el Reino Unido sale de la UE, Gibraltar se aproximará a España”.

Borrell destacó que el ‘Brexit’ es un “gran reto” para España, puesto que el Reino Unido es el tercer destino de las exportaciones españolas y el primer destino de las inversiones españolas en el exterior. A ello se suman los “impresionantes lazos humanos” que unen a España y a Reino Unido, por acoger en territorio español a 250.000 británicos, mientras que 150.000 españoles residen en suelo británico.

Expresó su deseo de que la salida del Reino Unido de la UE debe producirse “de forma ordenada” y preservando la integridad del mercado interio, garantizando los derechos de los ciudadanos europeos que residen en suelo británico y de los británicos que habitan en los Estados miembros. También afirmó que se tienen que garantizar los compromisos financieros que Reino Unido asumió mientras formó parte de la Unión Europea, y en cuanto a la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte, no le vio solución, porque parece que esta cuestión se aborda como si se tratara la existencia de la “ley de la gravedad”.

A su vez, comentó que actualmente hay un “90%” de acuerdo sobre el ‘Brexit’ e instó a la prudencia para rematar el 10% restante. “Tenemos dos meses por delante. Si hay acuerdo antes del turrón, hay tiempo”, dijo.

El ministro añadió que si no hay un acuerdo sobre el ‘Brexit’, el Reino Unido quedará sujeto a la norma de la Organización Mundial del Comercio (OMC), que debería llevar a las empresas a desarrollar planes de contingencia y llamó la atención de que muchas todavía no lo han hecho.

Señaló que para España es “fundamental” el sector del transporte aéreo y reiteró que en relación con la frontera entre Irlanda e Irlanda del Norte las autoridades españolas han propuesto una solución similar a la que mantienen Canarias y Marruecos, pero la parte británica la ha rechazado.

Además, comentó que esta mañana ha hablado con el jefe del equipo negociador de la UE para el ‘Brexit’, Michel Barnier, a quien trasladó que la prioridad ha de ser “mantener la integridad del mercado interior y no dar la apariencia de que se puede estar fuera (de la UE) mejor que dentro. Si no hay acuerdo, el más perjudicado ha de ser el Reino Unido”.

Finalmente, manifestó que el Marco Financiero Plurianual (2021-2027) que actualmente se está negociando está condicionado por el ‘Brexit’ y confesó que la cuota que el Reino Unido dejará de pagar “la tendremos que pagar entre los demás a escote”. Por ello, recomendó que la UE debe buscar fondos propios y bases impositivas propias e incluso ha de vincular los fondos de cohesión al respeto a los valores de la UE.