miércoles, 23 septiembre 2020 21:59

Batet reconoce que la situación en Cataluña no se ha resuelto aunque la tensión haya bajado

La ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet, reconoció este martes que “las cosas no se han resuelto en Cataluña” aunque aseguró que “la tensión ha bajado y eso es bueno”.

Así lo apuntó este martes durante su intervención en un almuerzo organizado por el Club Siglo XXI, donde señaló que “la normalidad ha recuperado terreno, aunque permanece la excepcionalidad”. En este sentido, la ministra comentó que la responsabilidad de un gobernante “es escuchar por debajo del ruido”, resaltando que es mejor “cuando escuchamos a los ciudadanos y no a los dirigentes, que tienen mucho interés en gritar”.

Asimismo, indicó que “la apuesta por la normalidad ha mostrado que podemos trabajar para mejorar la vida de las personas, con las capacidades integradoras del sistema constitucional”.

REFORMA CONSTITUCIONAL

Preguntada sobre qué significaba la expresión “escuchar por debajo del ruido”, la responsable de Política Territorial y Función Pública explicó que es que los políticos se fijen en lo que quieren los ciudadanos.

A este respecto, recordó que el 70% de la población cree que sería bueno reformar la Constitución española. La ministra comentó que “es un buen texto y un buen modelo de éxito” que nos ha permitido 40 años de desarrollo del Estado del bienestar y del desarrollo del Estado de las autonomías, pero matizó que “todo texto requiere actualización y requiere introducir elementos de modernización”.

Batet remarcó que tiene claro que para abordar una reforma de la Constitución “debe hacerse de manera serena y con la voluntad de llegar a muy amplios consensos”, porque una Constitución “es útil si representa la transversalidad y la pluralidad de una sociedad”.

Por ello, añadió, “las sociedades no son homogéneas y las constituciones tienen que servir para que gobiernen distintas opciones políticas, para que gobiernen partidos políticos con distintas ideologías y, por tanto, que representen y en cuyo seno quepan todas esas ideologías y todas esa pluralidad política”. “Esa es la gran virtud de cualquier Constitución”, recalcó Batet.

Por ello, dijo que si hubiera que plantearse esa reforma de la Constitución, “es bueno planteársela en esos términos, es decir, con la búsqueda y voluntad de búsqueda de un consenso que es imprescindible si queremos que un nuevo texto nos sirva para los siguientes 40, 50 o 60 años”.