sábado, 19 septiembre 2020 5:50

Batet: “no hace falta caer en la mala educación, ni el histerismo” con Cataluña

La ministra de Política Territorial y Función Pública, Meritxell Batet, aseguró este miércoles que “contundencia hay” en la actuación del Gobierno respecto a Cataluña para buscar soluciones a la “crisis política”, pero agregó que “no hace falta caer en la mala educación, ni el histerismo, ni la grandilocuencia exagerada”.

Así lo indicó en un desayuno informativo organizado por Europa Press en el que abordó la situación en Cataluña después del ultimátum del presidente de la Generalitat, Quim Torra, al Ejecutivo para que haga posible un referéndum de autodeterminación.

Batet indicó que “un referéndum no es una buena opción”, porque lo que hace es “fracturar más una sociedad que si tiene algún problema es ese, el de la fractura”, y apostó más por “políticas” que ayuden a corregir y no ahondar más en esa división.

La ministra cuestionó el ultimátum de Torra porque considera que el presidente catalán es “consciente” de que planteó algo que se ha planteado “múltiples veces al Gobierno de España y la respuesta ha sido siempre la misma”: que “el derecho de autodeterminación no cabe” en la legislación vigente.

“Con esa declaración no sé a quién representaba”, dijo Batet, porque ERC, socio del Ejecutivo catalán, ha dicho que no sabía nada de esta cuestión. Según la ministra, esto muestra que “la división del independentismo es algo muy visible” y “son incapaces de definir un rumbo, y urge la definición de ese rumbo”.

“Creo que el Gobierno de la Generalitat, y muy especialmente el presidente Torra, tiene que decir qué rumbo tomar. Y creo que es momento para ser valiente y expresar coraje político y asumir que la unilateralidad no ha conducido a ningún sitio. Tiene que decir si sigue representando a una minoría radical o se suma al diálogo”, añadió.

Sobre la situación judicial de los políticos catalanes en prisión, Batet reconoció que “han constatado una obviedad” los ministros que afirman que sería mejor que no hubiera presos para poder hacer política en Cataluña. “Sería más sencillo hacer política sin esa situación de excepcionalidad”, remachó.