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El Banco Santander acaba de ampliar todos sus planes de ayuda a clientes particulares y empresariales, en especial los destinados a los más afectados por la crisis económica resultado de la pandemia. Se amplían las moratorias de hipotecas y alquileres, se mejoran las condiciones del crédito al consumo o las tarjetas… En el caso de pymes y autónomos, Santander España ha lanzado una nueva línea de créditos preconcedidos por 20.000 millones de euros y ha implementado un nuevo servicio llamado “Pago Ágil” que sirve para financiar el pago de facturas a proveedores. Durante la última Junta de Accionistas, el banco anunció su decisión de no repartir dividendos en 2020, ni el complementario de 2019, con lo que cuenta con otros 90.000 millones de euros para destinar a financiación de empresas y particulares.

Pymes y autónomos están siendo especialmente afectados por la crisis. “Ahora más que nunca, nuestra misión de contribuir al progreso de las personas y las empresas está guiando nuestras decisiones y acciones para afrontar la crisis”, señaló la presidenta de la entidad, Ana Botín, en la última Junta General de accionistas. “Tenemos la responsabilidad -dijo- de hacer todo lo posible para apoyar a nuestros clientes, particulares y empresas. Permítanme repetir que contribuir al progreso de las personas y las empresas es una responsabilidad que todos compartimos. Esta crisis no es una crisis financiera como la del 2008. Hoy, los bancos somos parte de la solución. Somos mucho más fuertes y estamos preparados para afrontar desafíos globales como el coronavirus”.

El servicio Pago Ágil es aplicable a descuentos, factoring, pago a proveedores o anticipo de exportaciones y renting, con precios personalizados y para cualquier finalidad. La financiación está adaptada a las necesidades y características de los diferentes sectores estratégicos de la economía, como son la restauración, los hoteles o los servicios sanitarios. Permite financiar el pago de las facturas tanto a proveedores nacionales como internacionales en su fecha de vencimiento. Los desembolsos se planifican y financian mediante un proceso totalmente automático, que permite al pequeño empresario o autónomo pagar sólo por la cantidad que use y sin comisión de apertura.

El procedimiento tiene tres pasos: 1) Identificar las facturas a financiar y el aplazamiento necesario, 2) emitir una remesa a través de banca electrónica, y 3) el banco se encarga del resto del proceso, pagando al proveedor en la fecha acordada y aplazando el cobro a la pyme en la fecha acordada en la financiación. Con todo esto se consigue mejorar la planificación y tesorería de la compañía, eliminar el riesgo de incurrir en desfases entre ingresos y pagos, obtener financiación en el momento en que se necesita y reducir las tareas administrativas, al ser la entidad la encargada de realizar la gestión de pago.

En el caso de la dotación de 20.000 millones de euros en créditos preconcedidos para apoyar a las empresas afectadas en España, con tipos pagaderos a un año, se trata de una medida que garantiza la liquidez a corto plazo y proporciona a las empresas mucha mayor flexibilidad en la gestión de su flujo de caja. Además, Banco Santander ha sido la primera entidad en lanzar una línea de crédito ICO de 400 millones de euros para empresas y autónomos. La garantía oficial asciende al 50% de la financiación y cada titular puede solicitar un importe máximo de 500.000 euros, con un plazo de dos, tres o cuatro años (un año obligatorio de carencia) y un tipo fijo del 1,49% sin comisión de apertura. El pasado año, la entidad española se situó como líder del sistema financiero español en financiación ICO, lo que supuso una cuota del 36%. El banco canalizó el 40% de las operaciones que se llevaron a cabo, lo que representó una financiación de 1.600 millones de euros en préstamos y leasings, más de 14 puntos porcentuales que la siguiente entidad financiera en el ranking.

El 70% de estas operaciones se realizaron con el segmento de autónomos y microempresas y el 30% restante con el de empresas y pymes. En este sentido, el banco formalizó más de 25.450 operaciones, de un importe medio de 60.000 euros y con un plazo en su mayoría de tres años en adelante. El grupo español trabaja con más de cuatro millones de pymes en todo el mundo. En 2019, el crédito a empresas y empresarios individuales concedidos por la entidad aumentó un 5,8% respecto a 2019. Y, del volumen total de préstamos, el 24% se destinó a pymes y empresas, 124.599 millones de euros.

Otras medidas de apoyo a pymes del Santander

El banco ya había puesto a disposición de las pymes varias nuevas herramientas de servicio en 2019, que ahora están siendo muy inportantes para los clientes empresariales. Por ejemplo, lanzó Tresmares Capital, una nueva plataforma independiente de financiación alternativa que está teniendo un gran éxito. Incorporó además un servicio también pionero de “onboarding” totalmente digital por el que cualquier persona jurídica (o física) puede darse de alta como cliente desde un ordenador, teléfono móvil o tablet, en tan solo unos minutos. Otra plataforma digital lanzada el año pasado fue Santander Shopping, un servicio digital en el que las empresas pueden acceder al “big data” de clientes del banco para diseñar sus propias ofertas de marketing. El sistema permite prescindir de códigos o cupones de descuento, porque los pagos de clientes que compren las ofertas se realizan automáticamente.