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La Policía Nacional ha detenido en Madrid a un hombre de 56 años acusado de abusar sexualmente de un niño con discapacidad intelectual y síndrome de Asperger, de quien se ganó su confianza haciéndole creer que eran “amigos” y llevándole en su coche a diversos restaurantes, momento que aprovechaba para realizarle tocamientos.

Las sospechas comenzaron cuando la madre de este menor observó un comportamiento extraño en su hijo, que últimamente salía más de lo habitual y decía quedar con amigos del instituto. Sin embargo, según la Policía, no era usual que el niño saliera con compañeros ni que tuviera mucha vida social.

Los agentes comprobaron que no quedaba con gente del instituto, como dijo, sino con un varón de unos 50 años que conoció días antes y quien, al parecer, se había acercado a él con la excusa de conocer a sus padres.


ENGAÑOS

Finalmente, el menor acabó diciendo la verdad y confesó que quedaba con el detenido, que le llevaba a restaurantes a comer hamburguesas y luego abusaba de él en su vehículo. El niño tiene una discapacidad de un 34% reconocida por la Comunidad de Madrid, con síndrome de Asperger diagnosticado y un trastorno de déficit de atención e hiperactividad, según informó la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

El relato ficticio del menor, que aseguraba quedar con amigos, fue inventado por el propio abusador, que le decía que eran “amigos en secreto” y que, para mantener su amistad, debía ocultar a sus padres sus quedadas.

Los agentes contactaron con una Unidad de Atención a Víctimas con Discapacidad Intelectual para solicitar su colaboración, a fin de explorar al menor sin someterle a una nueva victimización. Allí, el menor manifestó a los agentes que había concertado una nueva cita con esta persona días después.

Para conseguir su localización contaron con la autorización de los padres del menor y la colaboración del niño, que quedó con su abusador con un dispositivo policial a su alrededor que posibilitara la detención del abusador en la cita fijada.

EL MENOR, ‘GANCHO’ EN UN DISPOSITIVO

En el lugar y a la hora acordada, el varón se presentó “en actitud desconfiada”, según la Policía, aparcando su coche en una calle aledaña y escondiéndose en varias ocasiones por temor a ser descubierto.

Tras unos minutos de vigilancia se acercó al menor y le manifestó que le iba a llevar otra vez a conocer sitios, momento en el que fue detenido por agentes de paisano que se encontraban en el lugar.

El arrestado pasó a disposición judicial, decretándose su ingreso en prisión. Una vez cerrado el caso, el niño envió una carta a los agentes agradeciéndoles su labor, y les llegó a asegurar que “habéis salvado a todos los menores que podían haber sido violados” por este individuo.

(SERVIMEDIA)