Quantcast

ANSE colaborará en el seguimiento satelital de tortugas bobas

La Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE) colaborará en el seguimiento satelital de tortugas bobas nacidas hace un año en Calblanque, y propone medidas alternativas o complementarias para el presente y futuro de la especie en la Región de Murcia, informaron fuentes de la organización en un comunicado.

ANSE ha recordado que el verano pasado, tras varios intentos infructuosos, se produjo la primera nidificación de tortuga boba en la Región, que tuvo lugar en Cala Arturo, en el marco del parque regional de Calblanque.

Los voluntarios de la asociación participaron en la custodia nocturna de este nido de importancia histórica, hasta que las DANA cortaron los caminos casi al final del período y se precipitó por bajada de temperaturas el rescate de las crías a punto de eclosionar.

Tras la liberación de diez ejemplares este lunes, y antes de la liberación del resto de tortugas, seis ejemplares serán dotados de emisores satelitales, tres financiados por la Comunidad y tres por ANSE, con la colaboración de la Universidad Politécnica de Valencia.

Las marcas de satélite ayudarán a estudiar los desplazamientos y posible supervivencia durante los primeros meses tras su liberación, después de un año de cría en cautividad.

Un año después de su nacimiento, las tortugas de Calblanque han pasado de pesar pocos gramos a más de un kilogramo, parte de ellas en las instalaciones más del Oceanográfic de Valencia y parte en las instalaciones del IMIDA en San Pedro del Pinatar, y tras una aclimatación previa a la suelta en un tanque que imita más el medio marino.

ANSE manifestó varias veces a lo largo de este año la necesidad de este periodo de aclimatación, que todo largo proceso de cría en cautividad debe tener, y que esperamos sea mayor y mejor en el futuro.

Según parece, todas las crías eclosionadas hace pocos días en el nido de La Manga seguirán el proceso de cría llamado ‘headstarting’, no exento de riesgos e incertidumbres para evitar la alta mortalidad inicial por depredación.

Después del nuevo traslado de la totalidad de las crías de tortuga boba a cautividad, ANSE ha indicado que un porcentaje de las crías eclosionadas en los nidos de futuros años deben ser liberadas al mar tan pronto se compruebe ‘in situ’ su peso, aspecto general y movilidad, diversificando así las estrategias seguidas.

Esta liberación inmediata se debe hacer “lo más rápido posible” para que las tortugas neonatas no agoten mucha de la energía que necesitarán a su llegada al mar. Esta forma de actuar facilita que quede grabada en ellas la playa en la que salieron al mar, y vuelvan a desovar cuando sean adultas, si las condiciones siguen siendo adecuadas.

Para ANSE, también se debe seguir asegurando en cada caso la necesidad y, si procede, la rapidez de las traslocaciones de nidos (“neo-nidos” donde se recolocan los huevos para protegerlos de subida de aguas), teniendo en cuenta que ésta puede influir en el porcentaje de machos y hembras que nazcan.

En el caso de Calblanque, la Comunidad ha reconocido que todos las tortugas nacidas hasta el momento son machos, por lo que no regresarán a este punto en el futuro a poner huevos, aunque tal vez sí a la costa próxima en busca de hembras.

La evolución de la especie en la costa española, y antes aún en la italiana, apuntan a un incremento progresivo del número de puestas de tortuga boba en el Mediterráneo Occidental, “que podría ser consecuencia del calentamiento y el cambio climático”.

Comentarios de Facebook