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España sigue siendo “uno de los objetivos” y de “relevancia estratégica” para el terrorismo yihadista, que podría atentar en territorio nacional contra miembros de las Fuerzas de Seguridad, medios de transporte o lugares de grandes concentraciones de personas.

Así se destaca en la Memoria de la Fiscalía dada a conocer este lunes, que contiene los datos de la actuación de este organismo público durante 2018.

En lo que se refiere al terrorismo islamista, la Memoria señala que durante el pasado año no tuvo lugar ningún asesinato en España por parte del yihadismo, aunque sí un atentado, el cometido en agosto de 2018 en la comisaría de los Mossos d’Esquadra de Cornellà de Llobregat (Barcelona), en la que resultó muerto el terrorista que intentó acuchillar a policías autonómicos.

A este respecto, la Fiscalía se refiere a que las Fuerzas de Seguridad son uno de los “principales” colectivos activos amenazados por el yihadismo, como lo prueba el atentado contra los Mossos en Cornellà. En este caso, se destaca que se habría tratado de “un terrorista autónomo que, al parecer, habría actuado inspirado en la propaganda terrorista y movido por la emulación de otros atentados similares con alta repercusión”.

“EDIFICIOS SIMBÓLICOS”

En conjunto, se asegura que “España continúa siendo uno de los objetivos de las organizaciones yihadistas a nivel global, al igual que gran parte de los países de nuestro entorno”.

Se indica que “la amenaza contra España procedente del terrorismo internacional yihadista viene asociada al incremento de la visibilidad de nuestro país tras los atentados de Cataluña de agosto de 2017, tanto en la propaganda oficial de Daesh como en la emitida en canales afines a la organización”.

“Esta campaña mediática otorga a España una relevancia estratégica como elemento a recuperar o atacar, en un marco geográfico y temporal de gestación de nuevos planes de Daesh para actuar operativamente en Europa”, afirma la Fiscalía.

En este contexto, también podrían ser objeto de atentados en España “los medios de transporte, principalmente terrestre y, en especial, los trenes e infraestructuras ferroviarias, junto a los espacios y edificios simbólicos y los lugares de grandes concentraciones de personas, como las zonas turísticas y costeras, continúan sufriendo el mayor nivel de amenaza al ser reiteradamente priorizados en la propaganda yihadista”.

(SERVIMEDIA)