Sánchez, más cerca de aprobar Presupuestos y más lejos de elecciones generales

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ve ahora más cerca sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado (PGE) tras reeditarse la ‘mayoría de la moción de censura’ para aprobar en el Congreso la nueva senda de déficit para 2019, y después de la celebración en Barcelona del Consejo de Ministros.

Superada esta semana, en la que Sánchez también se reunió en Barcelona con Quim Torra, el presidente se fija como próximo objetivo la aprobación de los Presupuestos en el Consejo de Ministros en enero y, sobre todo, superar el debate de totalidad en el Congreso de los Diputados para que las cuentas del año que viene puedan iniciar su trámite parlamentario.

El equipo de Sánchez no oculta la satisfacción por cómo salió la reunión de Sánchez con el presidente de la Generalitat, pese a los «continuos» escollos desde el Govern para que pareciera una ‘cumbre’ entre dos estados, y la celebración al día siguiente del Consejo de Ministros en Barcelona.

Sobre la reunión del Gabinete en la ciudad condal, fuentes consultadas por Servimedia ahondaron en que es un «paso» más de la presencia del Estado en Cataluña, a pesar de que la necesidad de organizar un gran despliegue para garantizar la seguridad de la cita.

En este sentido, destacan la «gran coordinación» conseguida entre Guardia Urbana, Policía Nacional, Guardia Civil y Mossos para organizar el dispositivo, lo que da síntomas de una “normalidad institucional” entre todas las administraciones. A pesar de los incidentes, el Ejecutivo se quedan con que finalmente pudo celebrarse el Consejo de Ministros en la Lonja de Mar y que los altercados fueron menores a los vaticinados.

La estrategia de Pedro Sánchez pasa por reforzar el proyecto político basándose en la «convivencia». Por eso, a partir de ahora, el presidente va a hacer hincapié en esta cuestión para seguir avanzando en el «tablero» que se ha abierto tras la apuesta por el «diálogo efectivo» y la apuesta para alcanzar «una propuesta política que cuente con un amplio apoyo en la sociedad catalana” y permita la resolución del «conflicto sobre el futuro de Cataluña».

La apuesta por la «convivencia» también tiene su proyección en el PSOE y en los demás territorios de España. Conscientes de que se está «vendiendo» una idea de «rendición» ante los independentistas que está calando en algunos sectores de la población, incluidos dirigentes del propio PSOE, en La Moncloa confían en que el periodo navideño ayude a “ponderar” que la apuesta para Cataluña sigue siendo dialogo y ley, dentro de la Constitución.

DEBATE DE PRESUPUESTOS

En paralelo, el primer trance que marcará el futuro de Sánchez en el Palacio de la Moncloa llegará con el examen inicial de los Presupuestos Generales en las Cortes Generales, que se producirá en el debate de las enmiendas de totalidad. Fuentes del equipo del presidente ratificaron a Servimedia que el Consejo de Ministros aprobará en enero el proyecto con las cuentas públicas para 2019. Días después de ese momento, llegarán al Congreso y ahí comenzará la toma de posiciones del resto de grupos parlamentarios ante el debate de totalidad, que podría producirse en marzo.

Desde el Ejecutivo afirman que en la reunión entre Sánchez y Torra no se habló del apoyo de los parlamentarios independentistas a los Presupuestos porque es una cuestión en la que no entra el presidente de la Generalitat, que «va por libre», sino de ERC y PDECat como partidos.

Las fuentes consultadas por Servimedia se agarran a que las formaciones independentistas no han anunciado que vayan a presentar enmiendas a la totalidad en el Congreso y que el PNV les ha traslado que ellos “no van a ser un obstáculo para que se aprueben” las cuentas públicas.

Para el Gobierno es «importante» la aprobación de los Presupuestos, pero «más aún salvar» el debate de las enmiendas a la totalidad para «evitar la imagen» de que el Congreso devuelve el proyecto. Algo así podría abocar a Sánchez a convocar elecciones generales, pero por si acaso en La Moncloa tienen preparado como argumento que «son los demás los que no les dejan implantar las medidas sociales» anunciadas.

Además, en el caso de que los independentistas no permitieran la tramitación de los PGE en el Congreso, desde el PSOE y el Gobierno lanzarían la crítica de que ERC y PDECat están del mismo lado que PP y Ciudadanos, con el consiguiente «coste» electoral para ellos en Cataluña.

El propio Sánchez reconocía hace unos días a los periodistas en una conversación informal que si superaba el debate de totalidad de los Presupuestos en el Congreso podría agotar la legislatura y así aguantar en La Moncloa. «Me voy al 2020 seguro», llegó a decir.

Este ha sido el objetivo principal del presidente del Gobierno desde que tomó posesión el mes de junio pero siempre ha mantenido la prudencia con la premisa futbolística de que hay que ir «partido a partido». En este sentido, el también líder del PSOE ha puesto a funcionar la maquinaria de partido para que esté «todo preparado» en el caso de que prefiera convocar elecciones. En tal situación, fuentes cercanas afirman que el presidente «se lanzará» a por ellas.