Compartir
Jamal Khashoggi

El Gobierno de España se muestra cauteloso en su respuesta ante Arabia Saudí, y tan sólo ha expresado “consternación” ante la muerte del periodista, Jamal Khashoggi, en el consulado de Estambul, donde entró y nunca más salió el pasado 2 de octubre.

El mensaje de España no no va acompañado de ningún tipo de condena diplomática, o una amenaza sobre posible suspensión de venta de armas a Riad, algo que sí se planteó el Gobierno de Pedro Sánchez poco después de entrar en Moncloa, y que finalmente rechazó para proteger las exportaciones con Riad.

Frente a la postura de España, Alemania ha sido mucho más contundente. La canciller alemana Angela Merkel ha anunciado la suspensión de la venta de armas a Arabia Saudí, tras subrayar que no se dan las circunstancias adecuadas como para mantener las exportaciones de armas armas a Arabia Saudí. Tras la reunión de su partido CDU, de este domingo, Merkel ha reiterado su condena por la muerte del periodista Jamal Khashoggi en el consulado turco de Estambul, y ha tachado como insuficientes las explicaciones dadas por el Gobierno de Riad.

Merkel ha señalado además que analizará con sus socios una respuesta común hacia Arabia Saudí, hasta que se aclaren los hechos.

La Casa Blanca ha confirmado que el presidente de EEUU, Donald Trump, y el francés, Emmanuel Macron, han hablado sobre este asunto por teléfono y han señalado que el caso Khashoggi debe ser aclarado.

Por su parte, el ministro de exteriores saudí, Adel Al Jubeir ha asegurado que la muerte del periodista Jamal Khashoggi fue “un terrible error” pero ha eximido de toda responsabilidad a su Gobierno y al príncipe saudí. En una entrevista con la cadena ‘Fox’, ha trasladado su pésame a sus familiares y ha señalado que la investigación para conocer con detalle todo lo que pasó, precisa su tiempo.


Tras dos semanas de mostrar un desconocimiento absoluto sobre la situación del columnista de The Washington Post y crítico con el régimen saudí, Riad confirmó el sábado que el periodista había fallecido tras una discusión en el consulado de Estambul que terminó en agresión. Sin embargo, fuentes de la CNN, aseguran que Khashoggi murió por estrangulamiento.

Por su parte, el presidente turco Recept Tayip Erdogan ha cuestionado los detalles ofrecidos por Arabia Saudí sobre la muerte del peridista y ha anunciado que este martes hará unas declaraciones sobre este asunto.