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El curso escolar es un partido que se juega en tres partes, o mejor dicho, en tres evaluaciones. Si los resultados del primer trimestre no fueron los esperados, todavía queda por delante un largo curso para acabar con unas buenas calificaciones.

5 trucos para mejorar los resultados académicos de los niños si han sacado malas notas

Evita el castigo

Debemos hacerle saber al niño que no ha cumplido con sus obligaciones académicas y que estamos preocupados por los resultados obtenidos. Lo más probable es que el niño tampoco se sienta satisfecho. De nada servirá castigar si no comprenden el motivo y por qué deben cumplir con sus responsabilidades. El castigo por sí solo ni educa ni enseña a hacer las cosas bien. Sí se pueden definir consecuencias ligadas a la responsabilidad: algunos privilegios solo se podrán disfrutar cuando el niño muestre una actitud de responsabilidad y compromiso hacia sus estudios o tareas, independientemente del resultado. Debemos centrarnos en ayudar al pequeño, no en castigarlo, confiando en él e involucrándole en la toma de decisiones sobre opciones de mejora.

Buscar un momento para el estudio

El día tiene 24 horas y con una correcta planificación los más pequeños pueden tener tiempo para desarrollar las actividades necesarias para su formación y diversión. Lo importante es crear rutinas, buscando un horario fijo en casa para dedicarla a la realización de deberes y al estudio. Es recomendable dedicar las primeras horas de la tarde para este cometido y evitar hacerlo cuando el niño (y los padres) están muy cansados.

Organizar los tiempos

Es bueno enseñar a los niños a gestionar el tiempo. Lo adecuado es hacer al principio la lista de tareas a realizar (la agenda escolar es el mejor método para recoger la información sobre los deberes). Cada tarea tiene que tener un tiempo de inicio y final (importante para aquellos niños que se distraen con facilidad), intercalando entre cada tarea unos minutos de descanso: pueden levantarse, beber agua, estirar las piernas… evitando empezar juegos a los que se puedan “enganchar” y, por supuesto, dispositivos móviles, videojuegos, etc.

El descanso adecuado

Unos buenos resultados académicos están marcados por una buena capacidad de concentración, y esta está directamente ligada al descaso. Para que los niños puedan atender adecuadamente a los docentes es necesario que duerman un mínimo de 8 horas.

Repasar antes de dormir

¿Mañana es día de examen? Está comprobado que el repaso antes de irse a dormir ayuda a memorizar la información. Por tanto, puedes animar a tu hijo a repasar los puntos más importantes (por ejemplo, a través de un esquema) antes de irse a la cama. Un buen descanso ayudará a que esos aprendizajes se consoliden.

Fuente: Colegio Brains