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La ministra de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social, Magdalena Valerio, avanzó este jueves en el ‘Fórum Europa’ que gracias al Plan Director por un Trabajo Digno se han detectado 80.529 trabajadores temporales que habían sobrepasado el tiempo legal de su contrato, de los que 46.554 se han convertido en indefinidos, lo que supone el 57,8%.

Así lo dijo la ministra durante su intervención en el encuentro informativo organizado en Madrid por Nueva Economía Fórum. La ministra avanzó estos datos como un primer balance del Plan Director por un Trabajo Digno que aprobó el Gobierno a finales de julio y entró en vigor el 1 de agosto.

“Estoy de acuerdo en que puede ser una gota de agua en el océano de precariedad laboral pero da idea del compromiso del Gobierno de cambiar las cosas y la decisión de algunas empresas de replantearse sus políticas de contratación”, afirmó.

La ministra explicó que se ha abierto una mesa en el diálogo social dedicada a la lucha contra la economía sumergida y que ha sido solicitada por los representantes de los trabajadores y empresarios. “Este país necesita de la solidaridad de todos”, destacó.

Valerio se refirió a los datos de desempleo del mes de agosto para decir que no fueron cifras buenas, pero que la contratación indefinida se incrementó un 33% hasta registrar la cifra más elevada en un mes de agosto de toda la serie histórica.

“Parece que se vislumbra una senda en positivo”, dijo, para agregar que “hay que animar a las empresas porque si en estos momentos hay un crecimiento de la economía, hay que apostar también un empleo más estable”.

La ministra consideró que la recuperación económica “no está siendo justa” en términos salariales ni en lo que respecta a la reducción de las desigualdades, pero puntualizó que “estamos empezando a dar pasos en la buena dirección” y se tienen que promover medidas para impulsar la igualdad o “remover obstáculos” para la integración laboral de las personas con discapacidad.

Preguntada por los datos económicos que apuntan a una ralentización en España, Valerio reconoció que se está produciendo una “cierta desaceleración” del crecimiento económico y que no está sucediendo solo en España.

“No soy partidaria ni de caer en el triunfalismo ni de las profecías autoincumplidas”, aseveró. “Yo espero que no tenga excesivo impacto en materia laboral”, manifestó. La ministra apuntó que, pese a que los datos de agosto “no han sido los mejores”, se está observando que la recaudación por cotizaciones de la Seguridad Social va “mejor de lo que inicialmente se había previsto”.

Apuntó que el acuerdo para subir el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) y el acuerdo de negociación colectiva incidirán en la recaudación, por lo que “quiero ver el vaso medio lleno y generar un poquito de confianza”.

Añadió que el Gobierno está trabajando en una reforma fiscal para que haya un “equilibrio y una distribución justa” de las rentas y agregó que “lo ideal sería que se pudiera hacer con consenso”.

INMIGRACIÓN

En cuanto al fenómeno de inmigración que se está produciendo, Valerio defendió que el Gobierno quiere un “control de fronteras” y apuesta por “evitar el efecto huida” apoyando a los países de donde son originarios los inmigrantes y reforzando la cooperación para el desarrollo de esos lugares.

“Tenemos que darle una atención humanitaria a quienes vienen” y “a esta presión migratoria hay que buscarle una solución colectiva y coordinada toda Europa”, apuntó.

La ministra señaló que prefiere ser “buenista a racista” y manifestó su desacuerdo con que haya responsables políticos que en lugar de usar “la manguera de agua” cuando surgen estas situaciones, usen “la manguera de la gasolina”.