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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha llegado a primera hora a la base aérea de Torrejón para iniciar su primera gira internacional a Iberoamérica, que durará cinco días, con el fin de demostrar la importancia que tiene América Latina para el Ejecutivo y corregir así el “déficit” de la administración de Mariano Rajoy, según informaron fuentes gubernamentales.

Sánchez emprende así su primera visita fuera de Europa desde su toma de posesión el pasado 2 de junio. Las mismas fuentes señalaron que este viaje será la primera gira de un presidente del Gobierno a Iberoamérica “en muchos años”. Por ejemplo, será el primer presidente en viajar a Bolivia desde 1998 y a Chile desde 2013.

La gira tiene por objetivo poner de manifiesto la importancia que tiene América Latina para el Gobierno y demostrar que el peso que tiene España en el mundo guarda una estrecha relación con el vínculo que mantiene con Latinoamérica.

El nuevo Ejecutivo socialista considera que existe un “déficit” a la hora de “hablar” a toda América Latina, que se agudizó en la anterior legislatura bajo la Presidencia de Mariano Rajoy y que también es visible en Europa.

Sánchez viajará entre el lunes y el viernes a Chile, Bolivia, Colombia y Costa Rica como una forma de simbolizar que va a “hablar a toda América Latina”, pues la gira incluye países con economías y sociedades muy distintas entre sí. La diferencia se aprecia especialmente en la renta per cápita, desde los 15.000 dólares por habitante de Chile, a los 3.000 de Bolivia, pasando por los 6.000 en Colombia y 11.000 de Costa Rica.

La gira excluye a algunas de las naciones más destacadas del continente, como México, Argentina o Brasil, pero en La Moncloa aseguran que tiene explicación. Así, no volará a México porque el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, tiene previsto tomar posesión en el mes de diciembre. Tampoco lo hará a Brasil, inmersa en un proceso electoral actualmente con el principal candidato, Lula da Silva, en prisión acusado de corrupción. Ecuador también quedó fuera del plan de viaje porque su presidente, Lenín Moreno, vino a España el pasado 26 de julio e se reunión con Sánchez en La Moncloa.

Las fuentes gubernamentales explicaron que, si bien el presidente del Gobierno no visitará Venezuela y Nicaragua, estos dos países estarán “presentes todo el tiempo en el viaje” por sus respectivas crisis políticas y serán motivo de diálogo con los jefes de Estado a los que sí va a visitar, especialmente en Colombia por la vecindad de ambos.

PROGRAMA DE LA GIRA

Sánchez mantendrá una reunión de trabajo con el presidente de cada país que visite, así como una cena con personas representativas de la sociedad civil y de España en las cuatro naciones que pisará. Después de cada encuentro, tendrá lugar una rueda de prensa conjunta para demostrar la “sintonía” y las “ganas de hacer cosas en común” con sus presidentes.

La gira comenzará el lunes en Chile, adonde el presidente español llegará por la tarde tras un largo viaje transoceánico en avión. Nada más aterrizar en Santiago de Chile se reunirá con el presidente, Sebastián Piñera, con el que a continuación ofrecerá una rueda de prensa conjunta y con el que posteriormente cocelebrará una cena de gala con la comunidad chilena.

Al día siguiente, Sánchez acudirá a un desayuno de trabajo con empresarios españoles para demostrar la importancia de la inversión en América Latina. Durante la mañana tiene previstas varias reuniones con la presidenta de la Cámara de Diputados de Chile, Maya Fernández Allende; con el presidente del Senado, Carlos Montes Cisternas; y con el presidente del Partido Socialista de Chile, Álvaro Elizalde. La visita a este país concluirá con una reunión con la comunidad española en la residencia del embajador de España.

Por la tarde, el presidente del Gobierno viajará a Bolivia, donde será recibido por el canciller boliviano, Fernando Huanacuni Mamani, en Santa Cruz de la Sierra. Sánchez se reunirá acto seguido con el presidente de Bolivia, Evo Morales, con quien ofrecerá una rueda de prensa antes de ser honrado con una cena de gala.

El miércoles por la mañana, Pedro Sánchez firmará un acuerdo marco de cooperación social con Bolivia en materia de agua y saneamiento y de educación para los próximos cuatro años. Además, suscribirá un memorándum para dar “seguridad jurídica” a las empresas españolas que están interesadas en participar en la gran infraestructura ferroviaria que se está desarrollando para unir por tren todo el país.

Por la tarde, Sánchez viajará a Bogotá (Colombia), donde esa misma noche se reunirá con la comunidad española presente en este país en la residencia del embajador. Ya el jueves, el presidente del Gobierno mantendrá un encuentro con el Defensor del Pueblo y, acto seguido, se entrevistará con el presidente de Colombia, Iván Duque. Antes del almuerzo, ofrecerán una rueda de prensa conjunta.

El principal objetivo diplomático en este país es trasladar el respaldo español al proceso de paz con las FARC y volver a ofrecer la disposición de España para participar en las negociaciones como “facilitador” junto a otros gobiernos. La Habana ya acogió una primera reunión entre las partes implicadas y el Gobierno de Sánchez espera poder asistir a la siguiente, que el gobierno colombiano quiere celebrar en su propio país y en ausencia total de violencia.

Después de comer, el jefe del Ejecutivo partirá hacia Costa Rica, donde se reunirá con su presidente, Carlos Alvarado Quesada, en la Casa Amarilla de San José, sede del Ministerio de Asuntos Exteriores y Culto. Sánchez recibirá los honores habituales de una visita oficial, con interpretación del himno nacional y una cena de gala.

El viernes por la mañana, Sánchez acudirá a unos actos públicos en la Corte Interamericana de Derechos Humanos para lanzar un mensaje de lucha contra el cambio climático. El presidente del Gobierno emprenderá por la tarde su vuelo de vuelta a España, adonde llegará el sábado por la mañana debido al cambio horario.