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La organización ecologista Greenpeace “exigió” este martes en un comunicado una ley que establezca la “prohibición” para la venta de pajitas de plástico y otros productos de usar y tirar, y pidió a la ciudadanía que “deje de consumir” pajitas de plástico. España es, según la organización, el país de Europa que más pajitas de plástico usa: 13 millones a diario y más de 5.000 millones al año.

Según la ONG, las pajitas tardan entre 200 y 500 años en degradarse, y una vez desechadas ocasionan “graves problemas”, especialmente en los ecosistemas marinos.

“Las pajitas de plástico han pasado a ser unos de los elementos más frecuentes en nuestros mares, playas, ríos… A pesar de ser el utensilio plástico más prescindible e innecesario, en el Mediterráneo suponen ya el 6% de la contaminación por plástico”, declaró Julio Barea, responsable de la campaña de Residuos de Greenpeace. “La contaminación que producen al degradarse en el mar en forma de microplásticos vuelve a nuestras mesas a través del pescado y marisco que consumimos”.

Además, entre el 40% y el 60% de las tortugas ingieren plásticos, y en algunas especies de aves este porcentaje se eleva hasta el 93%. Ello ocasiona la muerte de más de un millón de aves y más de 100.000 mamíferos marinos, según datos de la organización.

Por otra parte, según el último informe de la patronal de las empresas del sector del plástico, solo el 37% de los envases de plásticos se reciclaron en España en 2013. Esto supone que al menos un millón y medio de toneladas de estos residuos contaminan nuestro entorno cada año, lo que equivale a casi 158.000 camiones de basura al año, “la distancia entre Madrid y París si los camiones de basura se pusieran en fila”.

“Tenemos que frenar y reducir el uso de envases y objetos de un solo uso, como las pajitas. Las empresas, grandes marcas y supermercados, no están haciendo lo suficiente para luchar contra la contaminación que producen los objetos que ponen en el mercado”, concluyó Barea.