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En este acto solemne, en el que solo interrumpió el silencio el aplauso de los vecinos de Barcelona, las víctimas encabezaron la comitiva de la ofrenda floral en recuerdo de sus familiares.

Tras unos minutos de espera, los familiares de las víctimas del atentado se acercaron a las jardineras para depositar margaritas de diferentes colores que sujetaron en sus manos durante un breve recorrido por La Rambla. Muchos de ellos no habían pisado este punto en el último año.

En segunda línea, las autoridades se sumaron a la ofrenda floral y tanto el presidente de la Generalitat de Cataluña, Quim Torra, como la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, el presidente del Parlamento catalán, Roger Torrent, o la delegada del Gobierno, Teresa Cunillera, unieron sus flores a la de las familias de las víctimas.

El dibujo de un niño depositado en una de las jardineras, repletas ya de flores, completaba la imagen de recuerdo a quienes perdieron su vida hace justo un año.

Posteriormente, las víctimas y las autoridades aguardaron unos minutos frente a unos autobuses que les trasladarán hasta la Plaza de Cataluña, donde continua el acto oficial de homenaje a las víctimas con la presencia de los Reyes.

Pese a la solemnidad del acto, algunos ciudadanos que se acercaron hasta este punto rompieron en aplausos a las víctimas, que ya esperaban para subir a los autobuses que en su cabecera llevan carteles reivindicando una “Barcelona, ciudad de paz”.