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A pocas horas de que este viernes se cumpla un año de los atentados terroristas de Cataluña se van conociendo nuevos detalles que demuestran la descoordinación policial que hubo en las horas previas a los ataques yihadistas de Barcelona y Cambrils (Tarragona), que segaron la vida de 16 personas y dejaron más de un centenar de heridos.

Tras la explosión que se produjo en la casa de Alcanar (Tarragona), donde los terroristas se escondían y fabricaron las bombas para atentar, los Mossos hallaron numerosos documentos y otras pruebas claves para la investigación. Sin embargo ese material no fue compartido con la Policía Nacional. La explosión se produjo días antes de que uno de los terroristas, Younes Abouyaaqoub, arrollara con una furgoneta a 14 viandantes en las Ramblas.

De hecho, según informa 'El Mundo', la Policía Nacional tuvo conocimiento de que los Mossos se habían puesto en contacto con Abouyaaqoub, después de que cometiera el crimen y las Fuerzas de Seguridad tuvieran acceso al registro de las llamadas recibidas en su teléfono.