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Estados Unidos y Turquía viven desde hace varias semanas en un pulso constante. Los máximos mandatarios de ambos países, Donald Trump y Recep Tayyip Erdogan, están enfrentados por los exigentes aranceles que ha anunciado Trump, la liberación de un religioso estadounidense y la depreciación de la lira turca.

El presidente estadounidense anunció hace varios días la subida de los aranceles al acero y al aluminio turco. Esto no ha sido bien recibido por Erdogan, que ha declarado estar en contra de esta medida. “Está mal intentar castigar a Turquía por un religioso. Está intercambiando a un socio estratégico en la OTAN por un pastor”, declaró Erdogan en declaraciones recogidas por 'El País'.

Además, el mismo medio informa que el presidente turco podría buscar “nuevos aliados” si Estados Unidos continúa por este camino. Esta disputa se suma a la depreciación de la lira turca, de más de un 40% desde que comenzó el año.