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Tras 48 horas en activo, después de que se iniciara el pasado lunes como consecuencia de la caída de un rayo, el fuego  declarado en el municipio valenciano de Llutxent afecta por el momento a un total de seis municipios y ya ha arrasado más de 2.800 hectáreas. Su extinción, en gran medida, sigue dependiendo de la meteorología;  un cambio en la dirección del viento podría propagar el fuego mayor velocidad.

Dos focos continúan en activo, uno sur, el más grande, y otro norte. Gandía es la localidad más afectada por las llamas con 948,6 hectáreas quemadas, seguida de Llutxent con 840,6; Pinet con 818,6; Ador con 150,6; Barx con 87,11; y Quatretonda con 11,5, tal y como informan diferentes medios. 40 casas han quedado calcinadas, la mayoría en las urbanizaciones de Montesol, Montepino y la Ermita. El fuego también alcanzó el paraje natural de El Surar, ubicado entre los términos de Lutxent y Pinet, devastándolo a su paso. Se trata de un emblemático bosque de alcornoques centenarios y un importante motor económico.

El presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, señaló ayer tras la última reunión del Centro de Coordinación Operativa Integrada (Cecopi) que la situación “continúa siendo extraordinariamente complicada”.  “Ha habido una serie de concatenaciones climatológicas, junto a la situación de la propia masa forestal, que han hecho absolutamente imposible dar al incendio la respuesta que con otros condicionantes se habría podido dar”, explicó. 

La consellera de Justicia, Gabriela Bravo, también anunció que las casi 3.000 personas desalojadas. En la zona afectada trabajan más de 700 efectivos terrestres y 27 aéreos.