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La Fiscalía no tiene previsto informar al Tribunal Supremo (TS) sobre la idoneidad de investigar el máster del presidente del PP, Pablo Casado, hasta el mes de septiembre, una vez decidido que no presentará recurso contra la decisión del Juzgado de Instrucción número 51 de Madrid de elevar la causa al TS por afectar a un aforado.

La Sala de Admisiones del Supremo no entrará en el fondo de la cuestión durante el mes de agosto y por tanto dejará la decisión sobre si finalmente Casado debe ser investigado por los delitos de cohecho y prevaricación administrativa por recibir presuntamente la titulación de un máster de la Universidad Rey Juan Carlos como regalo.

El Supremo debe designar un ponente que estudie la exposición razonada de la jueza de Madrid. La Sala de lo Penal del TS pedirá informe a la Fiscalía sobe la idoneidad de aceptar la competencia para investigar a Casado y si ve indicios de delito en su actuación. El ministerio público cuenta con que esa petición no llegará formalmente hasta septiembre.

En caso de que la petición de la magistrada sea admitida a trámite, el Supremo designará un magistrado instructor para que practique las diligencias que considere oportunas para esclarecer si hubo delito; entre ellas, con toda probabilidad, se llamará a declarar a Casado, para lo que deberá pedir un suplicatario al Congreso de los Diputados.

El presidente del PP podría evitar este trámite pidiendo declarar voluntariamente ante el TS. Esta es la vía que han preferido los imputados políticos por los ERE de Andalucía, el exministro socialista José Blanco o la senadora del PP Pilar Barreiro.

La jueza número 51 de Madrid, Carmen Rodríguez-Méndel, remitió este lunes al Alto Tribunal una exposición razonada en la que solicita que continúe la investigación sobre el máster que obtuvo Pablo Casado en la Universidad Rey Juan Carlos y que se le interrogue como imputado por haber obtenido su título “sin actividad académica alguna”.

Solicita también que se analice el portátil donde dijo que había hecho los trabajos que se le habrían exigido para aprobar y comprobar si ha habido alguna modificación con fecha posterior a marzo de 2018.

La jueza considera que hay indicios suficientes para sospechar que el presidente del PP obtuvo su titulación de postgrado “sin actividad académica alguna”. Esos mismos delitos también se imputan a tres compañeras de promoción del máster que cursó Casado. Una de ellas reconoció en su declaración de la pasada semana que le regalaron el título de posgrado, porque no hizo absolutamente nada aquel año.

La exposición razonada consta de 64 páginas en las que se concluye que el director del curso, Enrique Álvarez Conde, “regaló” el título a un grupo concreto de alumnos “sin mérito académico alguno”.