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El barco humanitario Open Arms, que la semana pasada rescató a 87 personas frente a la costa de Libia después de que pasaran dos noches a la deriva, tardará “tres días” en llegar al puerto español de Algeciras, adonde el Gobierno de Pedro Sánchez le ha autorizado a dirigirse.

La organización Proactiva Open Arms, que navega en este barco por el Mediterráneo en rescate de inmigrantes que intentan cruzar desde África a Europa, ha matizado así el anuncio del Gobierno español de que llegaría a Algeciras este mismo martes.

A través de las redes sociales, el Open Arms ha explicado que se encuentra “situado a 590 millas naúticas” de Algeciras, “hecho que se traduce en 3 días más de travesía” desde este lunes, por lo que en principio no llegaría a España hasta el jueves.

De ese modo, subrayó que “las 87 personas rescatadas habrán tardado más de una semana en llegar a un puerto seguro” después de que fueran salvadas por este buque cuando intentaban cruzar el mar Mediterráneo desde la costa de Libia hacia Malta e Italia.

Durante el fin de semana, el Open Arms intentó recibir luz verde de las autoridades de estos países para dirigirse hacia alguno de sus puertos con los inmigrantes rescatados pero no consiguió el visto bueno de ninguno de ellos.

Este lunes por la noche el Gobierno español de Pedro Sánchez anunció que Marina Mercante había ofrecido el puerto de Algeciras como solución al considerar que se trata de un destino “seguro”.

El Gobierno español subrayó que el puerto de Algeciras tiene el “dispositivo adecuado para el protocolo de recepción de los inmigrantes” que viajan en el Open Arms.

UNA SEMANA EN EL OPEN ARMS

Previamente, la organización Proactiva Open Arms había denunciado en las últimas horas que se dirigía hacia España pero “sin puerto donde desembarcar”.

“Después de huir de países de infierno, jugarse la vida #Med y 4 días de travesía a bordo, ¿ahora qué? ¿qué les decimos? Sólo somos socorristas en un barco de salvamento que les salvamos la vida”, aseguraba este lunes en sus redes sociales.

Tras el calvario sufrido por los 82 inmigrantes rescatados el sábado, alertaba de que “los largos días de navegación y la incertidumbre sobre el lugar de destino comienzan a pesar a bordo”.

Los inmigrantes rescatados han sufrido en el barco “temperaturas extremas en cubierta” y, además, llegan a España con “miedo a ser devueltos de nuevo” a Libia tras sobrevivir al “infierno” de Darfur y ser “abusados repetidamente” en Libia.

Tras saber que puede dirigirse hacia Algeciras, el Open Arms puntualizó que tardará “tres días” en llegar “si quedan víveres suficientes para todas” las personas que navegan a bordo.

Fuentes del Gobierno español garantizaron que el Open Arms tendrá toda la ayuda hasta atracar en Algeciras, incluido “lo que necesiten y el tiempo que necesiten”.

La Armada les asistirá “fuera de las doce millas” naúticas (22,2 km) correspondienes a las aguas españolas “con los suministros que puedan necesitar, ya sea comida, bebida o combustible”.

Cuando entren dentro de la jurisdicción nacional, tendrán ayuda de la Guardia Civil o de la propia Armada, así como la colaboración de Marina Mercante para atracar en Algeciras, donde va a desplegarse un dispositivo para la ocasión.

La llegada de este barco con 87 inmigrantes se produce menos de dos meses después de que el Aquarius llegara a Valencia tras la decisión del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, nada más tomar posesión del cargo de acoger al buque ante la negativa de otros países como Italia y Malta.

Sánchez adujo entonces que se trataba de una cuestión humanitaria por estar repleto de 629 inmigrantes y que con ella pretendía enviar un mensaje de solidaridad pero también un llamamiento a la Unión Europea para que se vuelque en la resolución de este problema.