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La delegada de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Inés Sabanés, pidió este miércoles a los taxistas que paren la huelga, porque “se vislumbran posibles soluciones ” y “se dan los elementos básicos para que se pueda paralizar la movilización”.

En declaraciones en el Consistorio, Sabanés interpretó que ante la reunión de hoy de la Conferencia Nacional del Transporte “se vislumbran posibles soluciones en la línea que algunos ayuntamientos hemos venido reclamando”: que el Estado ceda la competencia de regulación de las VTC a las comunidades autónomas y éstas permitan a los municipios que quieran imponer una segunda licencia a estos vehículos para los trayectos que tengan origen y destino en la localidad. El Pleno municipal aprobó por unanimidad hace meses una iniciativa del PSOE en esta dirección.

“El conflicto está en vías de solución”, aseguró. “Hay unos compromisos firmes del Ministerio de Fomento, están reuniéndose todas las partes”. Según sus informaciones, el Consejo de Ministros hará una declaración el viernes en esta dirección para luego “desplegar toda la normativa, por lo que, si todo transcurre según lo previsto, “habría que dar ese margen de confianza y pedir a los taxistas que detuvieran la movilizacion”. Posteriormente, siempre respetando la decisión del sector antes y después de la reunión de hoy, insistió: “Se dan los elementos básicos para que se pueda paralizar la movilización”.

Sabanés reiteró el apoyo del Ayuntamiento al taxi y su exigencia de que se cumpla con la proporción de una licencia de VTC por cada 30 de ese sector, prometiendo que, si se permite a los municipios establecer esa segunda licencia para circular por ellos a los vehículos alquilables con conductor, el Consistorio madrileño utilizará su concesión para “acercarnos al máximo al cumplimiento” de esa proporción. “La segunda licencia se otorgaría o no en función del cumplimiento o incumplimiento de la ley”, remarcó. “No puede ser que todos a la vez quieran operar en el centro de Madrid”.

De esa forma se corregiría el “evidente desequilibrio” entre un sector “ultrarregulado” como el del taxi, con tarifas, libranzas y vacaciones preestablecidas, y otro “absolutamente desregularizado” como las VTC.