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Según el simulador de la factura de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), en comparación al año pasado se produce un abaratamiento del 0,6% aunque en relación con 2016 se produce una subida del 15,7%.

Dicha evolución del precio de la luz se corresponde con la factura de un consumidor medio con una potencia contratada de 4,4 kilovatios (kW) y una demanda anual de 3.900 kilovatios hora (kWh).

En cuanto a julio, el recibo asciende a 71,56 euros, cifra un 3,2% más cara que la de junio (69,32 euros). En términos diarios, la subida fue del entorno del 2,2%, puesto que julio tiene un día más que junio.

Con respecto a julio del año pasado, el precio de la electricidad también sube, en este caso un 8,9%, ya que entonces la luz costó una media de 65,70 euros por hogar.

De esta manera, en julio se acentuó el cambio de tendencia iniciado en mayo en la evolución del coste de la electricidad, ya que hasta entonces el recibo se había mantenido en un precio similar o más barato que el año pasado.

En lo que va de año, los consumidores han pagado 104,68 euros por el término fijo, 270,66 euros por el consumo, otros 19,19 euros por el impuesto eléctrico y los restantes 82,85 euros por el IVA.