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El candidato a la Presidencia del Partido Popular Pablo Casado apostó este sábado por un partido que recupere los votos perdidos en los últimos años para no depender de otras formaciones a la hora de gobernar.

“Necesitamos volver a ser ese PP de los 11 millones que nos permita gobernar sin bisagras oportunistas ni nacionalistas”, dijo Casado en su discurso ante los compromisarios del 19 Congreso del PP a la hora de presentar su candidatura.

El dirigente popular afirmó que “la renovación es contar con todos, pero también abrir puertas y ventanas y conseguir que este partido se abra a la sociedad y recuperar ese espacio que nos han quitado algunos partidos”.

Casado apostó por recuperar la “ilusión” y animó a “reivindicar” lo que han “hecho bien”. Así, llegó a decir que en el PP cabe “todo lo que esté a la derecha del PSOE” como prueba “incluso de que algunos de izquierdas nos votan porque saben que gestionamos mucho mejor cuando estamos en los gobiernos”.

ORGULLO DEL PASADO Y EL FUTURO

Ello le llevó a reclamar también que hay que estar “orgullosos” de la historia del partido, por lo que no puede liderarlo quien no reivindique este pasado. “No puede aspirar a liderar un partido quien no esté orgulloso de su pasado”, y reconoció que él está “orgulloso” de Manuel Fraga, José María Aznar y Mariano Rajoy.

Casado apeló a los mismos objetivos “de siempre” porque en su apuesta “no hay revisionismos” sino “orgullo”, ya que en el PP “sabemos lo que tenemos que hacer porque ya lo hemos hecho”.

Hizo un repaso por cada comunidad autónoma citando las prioridades de cada una de ellas y a los líderes del PP que están frente, y destacó “el valor” de cada uno de los candidatos que se presentaron a este proceso interno y a los que ha incluido finalmente en su lista directiva: Elio Cabanes, José Manuel García Margallo y Jose Ramón García Hernández. Dejando abierta esa posibilidad a María Dolores de Cospedal y a Soraya Sáenz de Santamaría.

Además, reivindicó que el PP es un “partido honesto” y “aquí no cabe un solo corrupto”, por lo que dijo que “vale ya de insultos y de insidias y de que se condene mediáticamente a compañeros que luego son absueltos”.

INTEGRACIÓN REAL

Precisamente, Casado abordó la corrupción y agradeció a la secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, que “ha dado la cara en las peores circunstancias del partido”, su labor.

Casado instó, parafraseando a Donoso Cortés, a “unirse, no para estar juntos, sino para hacer algo juntos”, y aseguró que pase lo que pase, del 19 Congreso van a salir “más fuertes y unidos” porque si “pudimos trabajar cinco de los seis candidatos juntos”, horas después de las primeras elecciones, ahora podrán hacerlo “todos”, en una reivindicación de que bajo su proyecto están todos los demás candidatos que se presentaron a las primarias.

En su apelación de la unidad, que fue respondida por el auditorio a gritos de “unidad, unidad”, indicó que “sabemos por qué tenemos que hacerlo pero, sobre todo, porque no hay tiempo que perder”, afirmó el candidato.

Casado se dirigió desde el inicio en sus mensajes a los compromisarios para recabar su apoyo “sin identificaciones ni etiquetas”. “Merecéis votar y elegir, es vuestra decisión, soberana, libre y democrática”.

Añadió que la suya es una oferta de “integración real” y, por eso, no hizo alusión alguna a cómo sería la estructura orgánica ni a quién sería la persona que asumiría la Secretaría General.

Recordó que las elecciones internas que les han llevado a este Congreso se han regido por unas reglas que ha respetado pese a que no le han, según opinó, en la primera votación, la de los afiliados. La primera fase, dijo, era una “selección previa” para luego votar en este congreso, y opinó que si no hubiera sido así “a lo mejor no hubieran votado lo mismo” ni hubieran llegado al final las mismas candidaturas.

Insistió en mostrar el respeto a la decisión de los compromisarios y aseguró que no ha llamado “a ninguno”. “No os he querido incomodar como a mí me incomodaban” esas llamadas en otros congresos, reconoció.

Antes de cerrar con un “viva el Partido Popular y viva España”, que fue respondido por el auditorio, Casado apeló al voto de los compromisarios “en libertad, en conciencia, sin llamadas, con el corazón, con la cabeza, con la ambición de futuro”. Porque “al futuro no se le espera sentado, se le sale a conquistar, pero no puedo hacerlo solo, venid conmigo, os necesito, pero sobre todo España nos necesita más que nunca, más fuertes y más unidos”.