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La exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría garantizó este sábado en su discurso de presentación de candidatura para liderar el Partido Popular y suceder al frente a Mariano Rajoy que promoverá la “integración” y mantendrá la “unidad” de la formación para ganar las próximas elecciones generales porque los “adversarios están ahí fuera” y “son los socialistas, los populistas y los independentistas”.

Este fue el mensaje principal de Sáenz de Santamaría en un discurso de más de una hora de duración ante los compromisarios que asisten al 19º Congreso Nacional del PP y que esta misma mañana van a decidir con su voto quién será el nuevo presidente del partido entre ella y el hasta ahora vicesecretario general de Comunicación de los populares, Pablo Casado.

“Este partido es muy grande y cabemos todos”, fue el empeño de Santamaría desde el principio hasta el final de su discurso, en el que recordó que no sólo se decide el líder del partido sino también el candidato a la Presidencia del Gobierno en las próximas elecciones generales, tal y como establecen los Estatutos del partido.

Reiteró que fue la candidata más votada en la primera votación de las primarias del 5 de julio, lo que le sirvió para presentarse como la elegida “por las bases para ganarle al PSOE y a Pedro Sánchez, pero para derrotar también a los populistas y a los que quieren romper España”.

“Soy Soraya, la del PP y mi partido es el PP. Me presenté a este Congreso con el firme compromiso de hacer una campaña en positivo. Nunca veo a ningún compañero como un adversario. Mis adversarios han sido siempre los mimos que los de Pablo y están ahí fuera: son los socialistas, los populistas y los independentistas”, sentenció.

Adujo que el PP no puede ser “un partido oportunista, que dice y cambia en cada momento y cada lugar” lo que piensa. Señaló que las ideas del PP están “clarísimas” y residen en “la patria común y la igualdad entre españoles”.

“Somos el partido que defiende la vida, la familia, el protagonismo de la sociedad, la libre iniciativa como fuente de prosperidad, el partido de la mayoría social de las clases medias de España, que se reconoce en el esfuerzo, en el trabajo y en la honradez”, agregó.

Además, arremetió contra “los políticos que no hablan claro porque no tienen nada que decir o mucho que callar” antes de erigirse en víctima de populistas e independentistas con dos ejemplos personales. Por un lado, recordó el “escrache” que sufrió en su casa en abril de 2013 y, por otro lado, sacó a relucir la querella que Quim Torra presentó contra ella “por defender la unidad de España”.

UNIDAD E INTEGRACIÓN

Reivindicó la unidad como “el principal valor” y la “mayor fortaleza” del PP. Por ello, reivindicó una vez más la integración de la candidatura de Pablo Casado, al que reprochó que no haya querido asumarse a su lista. “La mía no ha faltado, ni falta ni faltará. Todos somos un equipo, lo éramos hace un mes y seguimos siéndolo”, dijo. “No pregunto ni preguntaré a nadie cuál era la opción que apoyaba, sólo pediré lealtad con el partido y ganas de trabajar por él y por España”.

En este sentido, al principio del discurso criticó veladamente el comportamiento de Casado con el argumento de que si ella no hubiera sido la más votada el 5 de julio “no estaría en esta tribuna” defendiendo este sábado su candidatura. “Estaría en tu lista, si me lo hubieras pedido”, espetó ante su rival en la votación de este sábado.

Más adelante, casi al final del discurso, expresó su satisfacción por la campaña y su trayectoria a lado de Mariano Rajoy, al que confesó ante los compromisarios su “tristeza” por “no haber traído una candidatura de integración” que gran parte del PP deseaba. “Probablemente sea yo la responsable”, añadió mientras miraba seriamente a Casado.

Este mensaje de Santamaría encendió los ánimos de los compromisarios, primero con los afines a la candidata que comenzaron a aplaudir hasta lograr una larga ovación. Pero segundos después gran parte del auditorio acabó puesto en pie rompiendo a gritar “¡Unidad, unidad!” para preservar la cohesión del partido.

Previamente, había utilizado un abanico con la bandera de España como metáfora del funcionamiento y la filosofía que desea para el PP, puesto que al estar cerrado es “compacto” pero a medida que se va abriendo “amplía” su base de votantes y de apoyos.

Santamaría insistió en que Rajoy y el partido “merecen” esa unidad y esa integración y reiteró que ella lo mantiene. Como gesto hacia el equipo de Casado, anunció que los cinco vocales de designación personal que los Estatutos conceden al presidente del PP para nombrar a personas de su confianza los guardará para integrar a compañeros de la candidatura rival.

En el capítulo de equipo, también anunció que si gana el Congreso propondrá a la exministra de Empleo y Seguridad Social Fátima Báñez como secretaria general del Partido Popular, en sustitución de María Dolores de Cospedal.

También se comprometió a contar más con los barones territoriales del PP mediante la implantación de “una verdadera conferencia territorial” de presidentes regionales y con los alcaldes y presidentes de diputación mediante la creación de un “Consejo de la España Rural” donde estén representados.

TRAYECTORIA CON EXPERIENCIA

Santamaría destacó su experiencia tras 18 años de gestión a lado de Mariano Rajoy, tiempo durante el que siempre estuvo “donde me habéis pedido”. “En el partido haciendo papeles, En el Congreso haciendo oposición y en el Gobierno haciendo país con Rajoy”, subrayó.

También reivindicó su papel como mujer en el partido que “más ha hecho” por la igualdad entre sexos, colocando a sus políticas al frente de instituciones y de puestos de relevancia. Como ejemplo, citó expresamente a Rita Barberá, Loyola de Palacio, Ana Pastor, Luisa Fernanda Rudí, Teófila Martínez y Soledad Becerril.

Santamaría no sólo no esquivó la corrupción, sino que al contrario se refirió a ella para comprometerse a que este problema “no vuelva” al partido, dado que considera que es la causa que le ha llevado a perder el Gobierno de España.

Afirmó que en el PP “no hay más corrupción que en otros partidos” pero, sin embargo, “ha pesado mucho más que al resto” hasta el punto de que fue el motivo para que el PSOE presentara una moción de censura contra Mariano Rajoy “injusta e injustificable”.

También reivindicó la historia del PP con todos sus presidentes, desde el fundador Manuel Fraga a Mariano Rajoy, incluidos el fugaz Antonio Hernández Mancha y José María Aznar, al que citó al igual que a los demás pese al rechazo que su candidatura despierta en el entorno del expresidente. “¡Gracias a todos ellos!”, apostilló.

Por último, Santamaría afirmó que “nunca” militará en su vida en otro partido. “Moriré siendo del PP”, sentenció para delirio de sus seguidores. “Siempre he tenido un reto, vivir conforme a mis principios. Principios como la sinceridad con uno mismo. Principios como el respeto al compañero, la coherencia entre lo que decimos en privado y en público. Esa es nuestra ejemplaridad y yo también quiero reivindicarla hoy”.