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El expresidente del Gobierno y líder del PP, Mariano Rajoy, presumió este viernes de haber salido de La Moncloa con 2,8 millones de empleos creados en seis años y con 19 millones de cotizantes a la Seguridad Social, lo que le llevó a afirmar que deja una España “incomparablemente mejor” que la que recibió en 2011, cuando ganó por primera vez las elecciones generales.

Rajoy lanzó este mensaje durante su intervención en el 19º Congreso Nacional que el PP celebra este fin de semana para elegir un nuevo líder del partido, entre la exvicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría y el hasta ahora vicesecretario general de Comunicación del PP Pablo Casado.

“Vengo a despedirme como presidente y a daros las gracias”, dijo Rajoy en sus primeras palabras, en las que hizo un repaso de los logros conseguidos en su etapa de gestión, en los que reconoció que ha pasado “momentos difíciles” y “algunos duelos”.

Rajoy subrayó especialmente los éxitos conseguidos en materia económica, lo cual le llevó a lamentar que ahora se hable poco de la creación de puestos de trabajo. “No sé si porque no interesan las buenas noticias o porque son consecuencia dela buena gestión de nuestro partido”, espetó.

Rajoy se jactó de haber dejado atrás “la mayor crisis económica de nuestra historia” y enfatizó que “no es que la hayamos corregido un poquito, es que le hemos dado la vuelta por completo”. “España está mucho mejor que cuando llegamos al Gobierno y nos sobra razón pata decir que dejamos una España mucho mejor que la que encontramos, incomparablemente mejor”.

Rajoy también habló del terrorismo de ETA para destacar que “jamás” tuvo la “tentación de negociar” a pesar de que muchos se lo “pidieron”. “Jamás he pagado ningún precio político que pudiera entenderse como un premio para los asesinos”, dijo. “Jamás he procedido a un acercamiento de presos y no será porque no nos lo hayan demandado con insistencia”.

El hasta ahora líder del PP lamentó que al Gobierno de Pedro Sánchez le ha “faltado tiempo para ceder a las exigencias de los nacionalistas” y anunciar un acercamiento de presos de ETA al País Vasco. “Nosotros no lo hicimos porque no lo merecen las víctimas del terrorismo”.

Respecto a Cataluña, dijo que ahora a algunos les parece que la resolución del conflicto es “muy fácil” y que “sabían lo que había que hacer, con quién, cómo, en qué momento y con quién”, en clara crítica a Ciudadanos y a su líder, Albert Rivera.

“A mí no me parecía tan fácil una decisión que carecía de precedente y en la que era necesario improvisar hasta los procedimientos”, reconoció Rajoy sobre la aplicación del 155, haciéndolo además con “firmeza, con prudencia y sin interrumpir la gestión de los asuntos públicos”. “No fue fácil, pero supimos abrir formulas para hacerlo y se hizo bien”, remachó para después apostillar que se hizo algo “sin precedentes” al cesar a un gobierno autonómico.

Y ahora, dijo, los responsables de aquellos actos están respondiendo ante los tribunales o huidos de la Justicia”, como el caso del expresidente Carles Puigdemont, del cual dijo que no pudo ser reelegido como presidente de la Generalitat.

“Cataluña no se independizó y no porque no lo intentaran”, dijo el expresidente del Gobierno, para después ensalzar que “hoy todos sabemos que la democracia española se puede defender con el arma más democrática y contundente que existe, que se llama la ley”.

Pero eso, dijo, es necesario que haya “un Gobierno determinado a que esa ley se cumpla”; un “Gobierno dispuesto a hablar” pero “no a ceder ante los insaciables que quiebran la ley”; y un Gobierno “dispuesto a poner freno a todas las ilegalidades del independentismo. En suma, concluyó, “un Gobierno del Partido Popular”, presumió.

También, durante su último discurso como presidente del PP, Rajoy arremetió contra la moción de censura presentada por Pedro Sánchez que le sacó de La Moncloa de forma abrupta el pasado 1 de junio. Mes y medio después, tras abandonar la política e incorporarse a su plaza de registrador de la propiedad en Santa Pola (Alicante), aseveró que aquella moción de censura no tenía “más proyecto y objeto compartido que acabar con el Gobierno del PP”.

Dijo que Sánchez “se ha colado por la puerta de atrás” en La Moncloa y comprendió que haya sido así con una moción de censura, puesto que “los electores les han impedido una y otra vez entrar por la puerta delantera”.

Rajoy sentenció que “hoy no gobernamos porque la izquierda y extrema izquierda tenían prisa por interrumpir” su gestión al frente del Ejecutivo y porque “a algunos les urgía que el PP dejara de vigilar de cerca a los independentistas”. “No gobernamos hoy porque algunos prefieren un Gobierno débil que un PP que ni cedió ni cedería en las cosas que son de todos”.

Recordó que el PP ha ganado “todas las elecciones de ámbito nacional” desde el año 2009, incluidas las generales de 2011, 2015 y 2016, las municipales de 2011 y 2015 y las europeas de 2014. Desde entonces, resaltó, “el PP es la primera fuerza política de España, incluso en estos tiempos en los que grandes partidos europeos han sido severamente castigados o han desaparecido”.

Se mostró convencido de que los españoles reconocen al PP como una “apuesta sólida” y por ello vaticinó que “volverán a buscarnos porque proponemos la misma España que quiere la mayoría de los españoles”.

“Podemos equivocarnos pero nunca por mercadear con los principios o con el interés general”, añadió el hasta hace mes y medio presidente del Gobierno, quien contrapuso la actitud de su formación con las de otras formaciones porque “nosotros no vivimos esperando a las encuestas para decidir qué postura adoptar”. En este sentido, criticó a los nuevos líderes políticos que buscan “el aplauso a toda costa” porque “es incompatible con el bien común”.