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Según informó este viernes la Dirección General de la Guardia Civil, los 11 detenidos han sido acusados de los delitos de tráfico de drogas, pertenencia a organización criminal, blanqueo de capitales y falsedad documental.

La organización criminal empleaba el método 'go-fast' para transportar el hachís que adquirían en el Campo de Gibraltar y disponía de varias fincas donde ocultaba los vehículos que utilizaban para el transporte de la mercancía.

Además de los 11 integrantes detenidos del grupo delictivo, se han realizado seis registros en fincas utilizadas por la organización, incautándose de un total de 1.881 kilogramos de hachís, 8.100 euros, 38 teléfonos móviles, seis juegos de matrículas falsificadas, un sofisticado detector de frecuencias, 15 vehículos y documentación y notas manuscritas relacionadas con la organización.

La investigación, iniciada en agosto de 2016, surgió a partir del conocimiento por parte de los agentes de la existencia de esta organización. Tras la detención de varios miembros del grupo criminal investigado y ante el temor de haber sido descubierta su actividad delictiva, esta organización cesó su actividad durante varios meses. Tras el fallecimiento del líder de la banda, uno de sus hijos se hizo cargo de la dirección de la organización, retomando así sus actividades ilícitas.

La operación ha sido llevada a cabo por el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga y en ella han participado agentes pertenecientes al Grupo de Acción Rural (GAR) y la Unidad de Seguridad Ciudadana (Usecic) de la Comandancia de la Guardia Civil de Málaga.